MOSCÚ (AFP).- Recostados en una alfombra que simula un falso césped verde, jóvenes gays y lesbianas siguen el partido Inglaterra-Bélgica en la “Casa de la Diversidad” de Moscú, que se ha convertido en un refugio para las minorías sexuales durante el Mundial Rusia 2018 .

Entre los presentes en el lugar hay fanáticos que han viajado de distintos países, pero también rusos, que encuentran allí un oasis de paz, en las instalaciones de un teatro alternativo en el corazón de la capital de un país en el que una ley reprime desde 2013 la considerada “propaganda de la homosexualidad” ante menores de edad.

“Es un lugar al que las personas homosexuales pueden venir y actuar como lo deseen, encontrarse en una atmósfera normal y nunca había oído hablar de un lugar así en Moscú antes”, celebraba Viktor Tronin, un moscovita de 22 años.

Este centro por la diversidad sexual se abrió por la iniciativa de la organización internacional Fare, dedicada al combate contra las discriminaciones, con apoyo de la FIFA, que había recibido críticas de activistas a favor de los Derechos Humanos por haber concedido la sede de la Copa del Mundo a Rusia.

La idea que inspira la Casa de la Diversidad la resume en una frase: “Se trata de un lugar para celebrar la diversidad y creemos que el Mundial es una ocasión maravillosa para hacerlo”.

Según explica, casi 100 personas la visitan cada día, entre turistas y rusos, además de agentes del FSB, los servicios de seguridad de Rusia herederos de la KGB, que estarían ayudando en labores de vigilancia.

En San Petersburgo, la segunda ciudad de Rusia, otra “Casa de la Diversidad” se vio forzada a mudarse de lugar cuando el propietario cambió de opinión unos días antes de su apertura, debido a la presión de las autoridades según la denuncia de Fare.

Amenazas:

En 2013, Rusia aprobó una ley que castiga con multas y hasta con penas de prisión la considerada “propaganda” de “relaciones sexuales no tradicionales” ante menores de edad, una formulación alambicada que en la práctica prohíbe, de facto, el activismo en favor de los derechos LGTB.

Ha habido activistas que fueron detenidos u obligados a pagar una multa por haber compartido en las redes sociales informaciones sobre los derechos de las minorías sexuales.

 

 

Fuente:www.lanación.com