Roland Garros (20.060.000 euros) tiene una final soñada entre los dos mejores jugadores de polvo de ladrillo de la actualidad: Rafael Nadal, que busca su 12° trofeo en París, y Dominic Thiem, uno de los únicos que es capaz de inquietar al español en esa superficie. El partido se juega en el renovado Philippe Chatrier y los dos salieron de entrada a castigarse sin respiro, pero la primera ventaja grande quedó para el español, que se llevó el primer set. Televisa ESPN.

La primera diferencia la encontró Thiem, después de cuatro juegos iniciales en los que ambos tuvieron que poner todo su arsenal de golpes y buenas defensas sobre la mesa para sostener su saque. En el quinto juego, el austríaco jugó un game brillante que terminó con su quiebre luego de un punto en el que despatarró a Nadal por todos los costados de la cancha.

Pero el español reaccionó muy pronto. En el juego siguiente le devolvió el break a su rival, que a esa altura había dejado claro que es el único en condiciones de comprometer su reinado en el polvo. Y el envión de Rafa no se detuvo ahí. Empezó a forzar errores de Thiem, a quien cada vez se le hacía más difícil desbordarlo. y así apiló cuatro juegos consecutivos para quedarse con el primer set por 6-3.

Esa ventaja de Nadal, si bien descontable, parecía un fuerte golpe para Thiem, que venía de un fuerte desgaste de la semifinal ante Djokovic. Por obra de las lluvias, el austríaco había tenido que jugar dos sets y medio este sábado y el desgaste del choque ante Rafa era inmenso. Resultaba difícil creer que el físico no le pasara factura si el partido se extendía.

Nadal, segundo favorito y segundo del ranking, llega como el candidato. Por la hegemonía que construyó en la capital francesa, en la que ganó las 11 finales que disputó y perdió sólo dos partidos desde su debut en 2005. Y porque tuvo un día de descanso tras superar el viernes a Roger Federer.

Thiem, cuarto preclasificado y cuarto del ranking, saltará a la cancha por cuarta jornada consecutiva: el jueves había vencido a Karen Khachanov en cuartos; el viernes había arrancado la semi ante Novak Djokovic que se suspendió por la lluvia; y ayer completó su triunfo por 6-2, 3-6, 7-5, 5-7 y 7-5 ante el número 1 del mundo para meterse en la final que será una reedición de la de 2018.

El año pasado Nadal, que irá por su 18° Grand Slam, se impuso en el partido decisivo en tres sets y consiguió su cuarta victoria en el mismo número de enfrentamientos ante Thiem en Roland Garros. En el historial general también manda el mallorquín con ocho triunfos y cuatro derrotas. Aunque su rival demostró más de una vez que es capaz de doblegarlo en su superficie preferida.

De los nueve partidos que perdió Nadal en canchas lentas en los últimos cuatro años, cuatro fueron ante Thiem quien festejó en el último duelo, hace dos meses, en semis de Barcelona, torneo en el que terminó gritando campeón. ¿Podrá repetir y cortar la hegemonía histórica del Rey del polvo de ladrillo en París?

 

Fuente: www.clarín.com