A la espera de que los casilleros de las figuras de la Copa América empiecen a completarse con nombres propios, la lista que puede confeccionarse es la de aquellas individualidades que podrían haberse destacado y, por diferentes motivos, quedaron al margen de la competencia de selecciones más antigua del mundo.

La ausencia que proyecta la sombra más alargada es la de Neymar, que en la cartelera de estrellas es el que más se acerca a Lionel Messi. Son los dos que despiertan más expectativas, con diferencia sobre el resto. Pero el brasileño, que tiene antecedentes de desencuentros y fatalidades con su selección (lesión en el Mundial 2014, baja forma física en el de 2018), agregó otro capítulo frustrante, con el severo traumatismo en el tobillo derecho que sufrió en el último amistoso y lo dejó afuera de la nómina de 23. En el caso de que el cuerpo le hubiera permitido jugar, había que ver cuánto le iba a afectar la concentración las derivaciones de la denuncia por abuso sexual que le interpuso una modelo brasileña.

Por decisión de Tite, no estará el lateral izquierdo Marcelo, que desde el Mundial fue perdiendo un lugar que no recuperó con su discontinua temporada en Real Madrid. Respecto del plantel que en Rusia quedó eliminado por Bélgica, otros apellidos que se caen son los de Paulinho y Renato Augusto (recambio generacional), Danilo y Douglas Costa. En Brasil se sigue minuto a minuto la recuperación del volante Arthur, que salió en camilla en el último amistoso por un fuerte dolor en una rodilla. Descartado para el debut del viernes antes Bolivia, las ilusiones se centran en tenerlo para el resto del certamen.

En el caso de la Argentina, razones físicas impidieron a Lionel Scaloni contar con dos jugadores que hubieran estado en Brasil: Walter Kannemann (fractura de una vértebra) y Exequiel Palacios (desgarro); Matías Zaracho estaba bien perfilado hasta que quedó descartado por una lesión muscular. Mauro Icardi se encaminaba a disputar su primer torneo oficial con la camiseta nacional, pero su mala gestión de la carrera en este semestre y la productividad de Sergio Agüero modificaron el escenario.

La Copa América lamenta la baja de un futbolista que iba a acaparar miradas por su explosividad y pegada. Así como lo extraña River, a Colombia le costará llenar el hueco de Juan Fernando Quintero, en rehabilitación de la rotura de ligamentos en una rodilla sufrida en marzo. «Es difícil quedar afuera, lo viviré como un hincha más», dijo Quintero durante esta semana.

En Colombia, rival de la Argentina el próximo sábado, las opiniones están divididas sobre la decisión del técnico portugués Carlos Queiroz de excluir a Sebastián Villa, el ágil extremo de Boca. Una parte de la opinión pública también hubiera creído conveniente la presencia de Rafael Santos Borré, y hay quienes no se olvidan de Carlos Bacca, sobre todo porque uno de los atacantes elegidos, el ex-Racing Roger Martínez, está lejos de ser un indiscutido. La escasa actividad tras una larga lesión conspiró contra las chances de Frank Fabra de entar en la convocatoria. Razones físicas les cerraron las puertas a dos mundialistas en Rusia: el volante Carlos Sánchez y el lateral Johan Mojica. Al zaguero Jeisson Murillo le pesó más la falta de minutos que la vidriera de haber integrado el plantel de Barcelona.

Chile, vigente bicampeón en finales ganadas a la Argentina, acude sin dos referentes de los últimos años: el arquero Claudio Bravo y el centrocampista de Racing Marcelo Díaz, ambos titulares hasta las últimas eliminatorias, en las que Chile no obtuvo la clasificación al Mundial. Sus ausencias son el síntoma de los conflictos internos del plantel, que tiene por líder a Arturo Vidal. «El problema con Bravo existe», reconoció Gary Medel, el capitán que sustituye al guardavallas, que no desmintió comentarios familiares sobre el escaso profesionalismo de algunos jugadores. Ademas, Bravo rechazó en marzo una convocatoria del técnico Reinaldo Rueda. Y Díaz es sospechado de haber filtrado cuestiones de vestuario. Más allá de todo esto, el «Mago» Jorge Valdivia no fue tenido en cuenta por Rueda.

En Uruguay, el recambio generacional le bajó la barrera al lateral Maximiliano Pereira y a Cristian «Cebolla» Rodríguez. El lateral Guillermo Varela, que fue titular en el Mundial, quedó relegado. Más que por una exclusión, el Maestro Tabárez sorprendió con el llamado a Nicolas Lodeiro, que no fue a Rusia y parecía haber completado su ciclo en la Celeste.

A los 37 años, Roque Santa Cruz declinó ser parte del plantel de Paraguay. Optó por descansar y aprovechar el receso de clubes para reponerse de una patología osteocondral de la rodilla derecha. El goleador marcó entre sus prioridades los octavos de final de la Copa Libertadores y la obtención del tetracampeonato guaraní con Olimpia.

En Perú, Ricardo Gareca tuvo un cortocircuito con el veterano delantero Claudio Pizarro, que al no ser convocado al Mundial se negó a jugar dos amistosos posteriores a Rusia. El entrenador argentino lo dio por autoexcluido -algo que Pizarro luego negó- y no lo tuvo en cuenta para la Copa América.

 

Fuente: www.lanación.com