El Lic. Gabriel Olivo, el psicólogo acusado de sacar fotos a menores, dijo que “no hay nada raro en esto, lo que sucede es que yo saque fotos y también filmé para tener como prueba para mostrarle al administrador de la propiedad que estaban invadiendo mi espacio”.

Se trata del profesional que es investigado por la fiscal Andrea Rossi, luego de que las autoridades del Centro Polivalente de Arte lo denunciaran por tomar imágenes de menores que se estaban cambiando de ropa para salir a escena en un evento organizado por la institución en un conocido salón de calle Independencia al 200.

La causa está bajo secreto de sumario y ya se secuestraron el teléfono y la computadora del psicólogo.

En diálogo con nuestro medio, Olivo dijo que “mi consultorio, desde hace 13 años, funciona en la planta alta del salón. Yo llegué a ese lugar por un convenio con la Fundación San Rafael de Corazón, pasó el tiempo y la misma se disolvió”, añadiendo después que “desde hace un año administra el espacio un señor llamado Emanuel Spadaro, quien decidió alquilar el salón para ese tipo de eventos. El tema es que la gente que participa de esas actividades cruza la puerta que da a planta alta e invaden nuestro espacio”.

“Desde hace varios meses que organizan actos de este tipo y la gente se mete por cualquier lado. Incluso ese día del problema, los alumnos se metieron al hall de ingreso a los consultorios, porque son varios los profesionales que allí atendemos, y comenzaron a cambiarse de ropa en el mismo lugar por donde ingresan los pacientes”, explicó luego.

El psicólogo, cansado de la situación, señaló que agarró su teléfono y comenzó a sacarles fotos y también a filmarlos para luego mostrar como prueba al administrador del grave perjuicio que le estaban causando.

“Habían dejado mochilas en la escalera por donde se sube a mi consultorio y ropa por todos lados, incluso habían colgado camperas en una lámpara. Estaban en mi hall de entrada, sentados en mis bancos y usando mi lugar, es decir estaban ocupando el lugar por donde entran y esperan mis pacientes”, subrayó.

“Yo no tengo nada que ocultar, lo único que hice fue defender mi lugar de trabajo. Yo no soy un delincuente”, finiquitó.