Es muy creyente, quizás esa devoción por Dios lo ayuda a amortiguar el intenso dolor que carga por la muerte de su hijo.

Se trata de Luis Disparte, el papá de Kevin, el jovencito de 24 años que el pasado 31 de mayo perdió la vida en la avenida Pedro Vargas luego de ser atropellado y abandonado a su suerte por un sujeto que estuvo casi dos semanas prófugo de la Justicia.

Ese arraigo en la religión le hace decir que “esos jueces deberán enfrentarse algún día con un juez superior”, haciendo clara referencia a Dios.

Sus palabras llegaron después de la decisión de la jueza María Vera, quien decidió otorgarle la prisión domiciliaría a Elías Gattás, el individuo imputado por la muerte de Kevin. Es necesario remarcar que lo resuelto por la magistrada recibió ratificación del Dr. Alejandro Celeste en la audiencia de apelación realizada el viernes pasado.

“Esos dos jueces dicen que le dieron ese beneficio porque tiene seis hijos. Yo no tengo nada en contra de su esposa y de sus niños, pero ¿quien responde por el sufrimiento de mi familia?”, señaló Luis.

De inmediato, lanzó otra filosa pregunta: “¿Por qué la Justicia no piensa nunca en las víctimas?”.

“No tuvieron en cuenta que se escapó, que no lo ayudó, que estuvo escondido 11 días y encima que cuando manejaba no tenía licencia, ni seguro. Yo no entiendo el mensaje que le quieren dar a la ciudadanía. Porque lo que queda claro es que cualquiera puede atropellar, matar a una persona y luego escaparse, porque al final no pasa nada”, remató con energía y dolor.