Gonzalo Martínez vive la transición entre la nostalgia y su futuro. La nostalgia está pintada con la banda roja y así seguirá por siempre. Y el futuro está coloreado con rayas verticales rojas y negras. Su próximo destino es Estados Unidos. Jugará en el Atlanta United de la MLS. Pero antes de partir hacia su próxima aventura, se aferra al recuerdo. “Lo que logré en River fue más de lo que imaginé cuando llegué. Si lo soñaba, no iba a salir tan lindo como fue. Lo voy a seguir disfrutando porque es algo que me va a quedar para toda la vida”, expresó el Pity en la charla mano a mano con Clarín en Punta del Este.

A esta ciudad, el mendocino llegó para recibir el premio al mejor jugador de América que le entregó el diario El País luego de que fuera elegido en la tradicional encuesta que se realiza anualmente desde hace 33 años. En esta temporada lo consagró como el mejor del continente, luego de haber sido campeón de la Copa Libertadores y haber sellado la final contra Boca en el Santiago Bernabéu en esa corrida para empujar la pelota con el arco vacío que ya entró en la historia.

-¿Cuántas veces viste el gol?

-El gol a Boca en Madrid ya lo vi un montón de veces, perdí la cuenta. Además, la gente te lo hace llegar con todas las canciones que le pusieron para demostrarte el cariño.

-¿Cuáles fueron las canciones que más te gustaron de las que pusieron?

-Un montón me gustaron y me hicieron reír mucho. Es un momento que va a quedar en la historia.

-¿Y si tuvieras que elegir una?

La verdad es que muchas canciones me gustan. Pero si me tengo que quedar con una, voy a elegir la que me hicieron (“el Pity Martínez, que loco que está…”). Estoy agradecido a los hinchas porque les torcí el brazo. Desde que llegué yo tenía la seguridad de que estaba hecho para dejar algo en River. Y lo pude lograr.

-¿Qué se te pasó por la cabeza cuando ibas derecho al arco?

-Cuando la tiro larga, fueron dos segundos en los que realmente perdí la consciencia, en serio. Se me vino todo encima, estaba aturdido por lo que escuchaba de afuera, el griterío de la gente. Fueron dos segundos en los que me perdí, se me vinieron a la cabeza mi hija Pilar y todos los gritos.

-¿Se te pasó por la cabeza algún lujo para definir?

-No, no, ni loco. Después de esos dos segundos de inconsciencia, quería meterla y salir a festejar. Porque hoy te pasa a vos a favor y mañana es en contra. Soy respetuoso.

-¿Por esa humildad sentís que los rivales te respetan?

-Puede ser. Me considero que soy una buena persona, tranquila, que no ofende a nadie. Yo juego al fútbol y trato de hacerlo de la mejor manera cuando me toca jugar.

-¿Tu gol en el Bernabéu fue la síntesis de lo que es el ciclo Gallardo contra Boca?

-No sé, fue un gol importante para cerrar el partido más importante que jugamos contra ellos. Por suerte nos ha ido bien contra Boca y lo coronamos en Madrid. Supimos cómo jugarles y por eso nos fue tan bien.

-¿Y en lo personal por qué te fue tan bien contra Boca?

-Me fue bien contra Boca porque disfruté esos partidos y traté de vivirlos minuto a minuto como si fueran los últimos.

-¿En Boca van a sentir alivio por tu partida?

-No me interesa lo que piensen en Boca. Yo pienso en River y ahora en Atlanta que me está esperando. Yo espero triunfar en Estados Unidos ahora.

-En la MLS vas a enfrentarte con el equipo de Guillermo Barros Schelotto (Los Angeles Galaxy). ¿Va a tener que seguir padeciendo tus goles?

-Voy a enfrentar a Guillermo, sí. Es un gran técnico y lo ha demostrado, ganó títulos. Yo voy a intentar seguir haciendo goles y si se da que le convierta al equipo de él bienvenido sea.

-No te va a querer ver ni en figuritas…

-No sé si no me va a querer ver ni en figuritas. Esto es fútbol, por ahí mañana me gane él y yo no pueda hacerle un gol a nadie. Es así, esto da vueltas, pero esperemos que sigan los éxitos para mí.

Al venir a Punta del Este, Martínez aprovechó para pasar a saludar a sus ex compañeros mientras se encontraban de pretemporada en el complejo Solanas. “Vivo este momento con mucha felicidad. Que me hayan dado el premio al mejor jugador de América es un orgullo para mí. Y quiero agradecerles a mis compañeros porque sin la ayuda de ellos no lo habría logrado”, afirmó el zurdo.

-Seguís hablando como si fueras jugador de River. ¿Cuesta acostumbrarse a que ya no lo sos?

-Cuesta un poco pero ya me estoy adaptando a que no estoy más en River. Es raro pero es así y hay que seguir adelante. Y a mis compañeros les deseo que continúen triunfando y logrando cosas con River. Yo los voy a seguir siempre y los voy a alentar a la distancia.

-¿A quién le dejás la 10?

-No sé. Eso lo decidirá el técnico. El que la lleve la va a representar bien y le aconsejo que la disfrute. Es una camiseta que representa mucho para el club pero que no piense que se pone una mochila de cemento (sic). Es una camiseta, un número, nada más. Y los buenos jugadores tienen que saber disfrutarla.

-¿Con qué jugador te entendiste mejor en la cancha en tu paso por River?

-En general con todos pero si tengo que elegir uno, es Driussi. Además, con Seba hicimos una amistad fuera de la cancha. River tiene un gran grupo.

-¿Qué te generó el retiro de Mora?

-Hablé con él y tengo una tristeza enorme. Es un amigo y lo que está pasando no se lo deseo a nadie.

-¿Y Gallardo qué representa para vos?

-Gallardo me ayudó un montón. No es fácil que un técnico como él te banque tanto como lo hizo conmigo. El veía que podía rendir en algún momento y por suerte no se equivocó. Le estoy muy agradecido por todo el respaldo. Ha sido como un profesor para mí en esta etapa de mi carrera y ojalá alguna vez me vuelva a dirigir. Me enseñó mucho.

-¿Tu objetivo este año es consolidarte en la Selección y jugar la Copa América?

-Si sigo haciendo las cosas bien el técnico de la Selección (Lionel Scaloni) se va a fijar en mí. Después para ganarme un lugar y ver si estoy para jugar la Copa América tendré que demostrarlo en cada entrenamiento y en cada partido.

 

Fuente: www.clarin.com