Marcelo Gallardo se enteró de la novedad en Orlando y su reacción fue inequívoca: una mezcla de intranquilidad y preocupación.

El interés de la Lazio por Gonzalo Martínez es firme, al punto de que el representante de Pity, Marcelo Simonian, llegó a Roma para negociar con las autoridades del club italiano el posible contrato del atacante. Lejos de los murmullos y las muestras de descontento que solían dedicarle muchos hinchas de River , hoy Martínez se transformó en la individualidad más importante que tiene Gallardo, el jugador distinto capaz de hacerle ganar un partido por sí solo. De ahí la tensión que se instaló en Orlando y en las oficinas del Monumental.

A seis días del debut de River en la Copa Argentina (el domingo frente a Central Norte de Salta, en Santa Fe) y a menos de un mes del choque de ida de los octavos de final de la Libertadores ante Racing (el 9 de agosto en Avellaneda), para River representaría una pésima noticia si Martínez se va del club. La gambeta en velocidad, esa capacidad de desequilibrio que hoy no tiene ningún otro jugador del plantel, y las asistencias de Pity son armas que a Gallardo le costaría mucho reemplazar después de haber contado con el ex Huracán durante toda la pretemporada. Sería, de alguna manera, una baja similar a la que sufrió cuando en agosto del año pasado Lucas Alario se fue al Bayer Leverkusen de Alemania, a días de jugar los cuartos de final de la Libertadores ante Jorge Wilstermann, de Bolivia.

Lazio lo quiere a Martínez para reemplazar al brasileño Felipe Anderson, vendido al West Ham del chileno Manuel Pellegrini en 38.000.000 de euros. La operación hizo mucho ruido en el mercado inglés ya que es la más cara del West Ham en su historia. Semejante cantidad de dinero le permitiría a Lazio ir con todo por Martínez, a quien River desea retener. Sin embargo, el fuerte interés del club italiano y el deseo del futbolista por hacer una diferencia económica a los 25 años transforman a la situación en inquietante para River.

La postura de River es la de no negociarlo. Ahora bien, ¿qué pasaría si Lazio decide pagar el monto de la cláusula de rescisión de su contrato, de 15.000.000 de euros? “En ese caso, se nos haría muy difícil retenerlo porque todo empieza a depender de la voluntad del jugador”, reconoció un importante dirigente de River.

El 20 de enero de 2015, River le compró a Huracán el 80% del pase de Martínez en 40.000.000 de pesos. Con el dólar a 8,611 pesos, River pagó por entonces el equivalente a 4.645.000 dólares. Si lo vende, será tanto un gran negocio económico como un fuerte perjuicio deportivo por lo valioso que se volvió el aporte futbolístico del Pity para el equipo.

El club intentó elevar el monto de la cláusula de rescisión de su contrato en los últimos meses, pero desde el entorno del futbolista se negaron al optar por mantener un valor razonable para el mercado europeo, en especial si se repara en que Martínez no cuenta con pasaporte comunitario. Así, cualquier club europeo que quiera contratarlo deberá destinar un cupo de extranjero para Martínez, y Lazio está dispuesto a ello.

Ahora querido por la mayoría de los hinchas de River, Martínez dejó atrás la época en la que dividía aguas entre quienes lo respaldaban y quienes cuestionaban sus lagunas futbolísticas y ciertas malas decisiones a la hora de resolver en las cercanías del área rival. En 145 partidos oficiales con la camiseta de River, logró siete títulos y anotó 27 goles, además de haber sido el máximo asistidor del equipo en 2015, 2016 y 2017. Más que eso, la sensación es que si Pity se va ahora, River se quedará sin una importante cuota de poderío ofensivo.

Fuente: www.lanacion.com