Este lunes, Lionel Messi se llevó en el majestuoso teatro de La Scala de Milán la gran distinción individual que le faltaba: el premio The Best, que tuvo su primera edición en 2016 y se le otorga al mejor jugador del año. En la terna también participaban el holandés Virgil van Dijk, que era el gran candidato, y el portugués Cristiano Ronaldo.

La Pulga acumula cinco galardones al mejor futbolista del año. El primero, en 2009, lo obtuvo bajo el nombre de Jugador Mundial de la FIFA, siendo el primer argentino en conseguirlo. Los cuatro restantes (2010, 2011, 2012 y 2015) llegaron tras la fusión entre la revista France Football y la FIFA, y el premio pasó a llamarse Balón de Oro. Tras apenas cinco años, esa relación llegó a su fin y la Federación Internacional de Fútbol inauguró el The Best, que, hasta el momento, solo habían ganado Cristiano Ronaldo -por duplicado- y el croata Luka Modric. Era, hasta ahora, un casillero vacío en el palmarés individual de la Pulga.

El rosarino de 32 años consiguió entonces por primera vez el premio The Best. En la competencia dejó atrás a uno de sus clásicos rivales, Cristiano Ronaldo, quien también tiene cinco distinciones al mejor futbolista del año (2008, 2013, 2014, 2016, 2017). El portugués ni siquiera asistió al encuentro, y ahí apareció el primer indicio de que este no sería su día.

Pero el gran favorito al que postergó el argentino fue el defensor holandés Van Dijk, que obtuvo la última Champions League con el Liverpool y se había coronado mejor jugador de la UEFA en el período 2018/19.

Más allá de los méritos de Van Dijk y de la eliminación prematura de Barcelona en la Champions y el tercer puesto de Argentina en la Copa América, al final pesaron las grandes actuaciones individuales para que le dieran este premio inédito en su trayectoria ante la presencia de su familia, que viajó con él a Milán.

Producto del golazo viral que le convirtió al Real Betis, Messi estuvo también nominado para el premio Puskas, que fue creado en honor y memoria del delantero de la Selección de Hungría. El mediocampista de River Juan Fernando Quintero, también aspiraba al galardón gracias al tiro libre que le metió a Racing por la Superliga. Pero el logro se lo llevó el húngaro Dániel Zsóri, con una chilena excepcional en el torneo de su país.

Para elegir los ganadores de cada categoría, se desarrolló una votación entre el 31 de julio y el 19 de agosto con la participación de directores técnicos, hinchas, periodistas y los capitanes de las Selecciones FIFA.

El otro argentino que pujaba por un galardón era el entrenador del Tottenham, Mauricio Pochettino, como mejor DT del año, logro que se llevó el alemán Jurgen Klopp, quien se coronó campeón de la Champions con el Liverpool. El otro ternado era Josep «Pep» Guardiola, de Manchester City. En el camino quedaron otros argentinos: Ricardo Gareca, del seleccionado de Perú, y Marcelo Gallardo, de River.

Fuera de programa, apareció el primer ganador argentino: Marcelo Bielsa se llevó el premio Fair Play de la FIFA. El entrenador del Leeds recibió la distinción por el gol que su equipo se dejó hacer contra el Aston Villa y que le costó quedar en zona de play-off para el ascenso a la Premier League.

Las otras categorías:

Para consagrarse como la mejor futbolista del año, previsiblemente la ganadora fue la estadounidense Megan Rapinoe (Reign), quien se consagró en el Mundial con su selección. Compitieron también Alex Morgan (Orlando Pride) y Lucy Bronze (Olympique Lyon).

Por el premio al mejor entrenador/a del fútbol femenino, Jill Ellis, campeona del Mundial con EE.UU., fue la consagrada, desplazando a Phil Neville (Selección de Inglaterra) y Sarina Wiegman (Selección de Holanda).

El brasileño Alisson Becker (Liverpool) se llevó el premio al mejor arquero, en una terna que también integraban su compatriota Ederson Moraes (Manchester City) y el alemán André Ter Stegen (Barcelona) van por el galardón al mejor arquero. Mientras que Sari van Veenendaal, del Atlético de Madrid, se llevó el logro de mejor arquera en una terna que integraban además Christiana Endler (París Saint-Germain) y Hedvig Lindahl (Wolfsburgo).

Además, se otorgó un reconocimiento al mejor aficionado. La ganadora fue la brasileña Silvia Grecco, que le narra los partidos a su hijo no vidente. También participaron el uruguayo Justo Sánchez, que se hizo hincha del clásico rival tras la muerte de su hijo; y los fanáticos de la selección holandesa en el último Mundial femenino.

 

Fuente: www.clarín.com