Para celebrar la vida, el triunfo, la esperanza, la lucha cotidiana, el amor del entorno familiar y el aporte e incondicionalidad del sistema sanitario,  se reunieron en un brindis, y hacer un balance del Programa de Apoyo al Ostomizado, del Servicio de Cirugía General del Hospital Teodoro J. Schestakow, programa que logra revertir la difícil situación en la que se ven sumidos los pacientes, el que sufre un gran cambio social, psíquico y fisiológico.

La ostomía es una intervención quirúrgica cuyo objetivo es crear una comunicación artificial entre dos órganos o entre una víscera y la piel abdominal, para abocar al exterior los productos de desecho del organismo. La nueva abertura que se crea en la ostomía recibe el nombre de estoma.

El paciente ostomizado es la persona que ha sido objeto de una intervención quirúrgica para obtener una derivación fisiológica que aboca al exterior en un punto diferente al orificio natural, conllevándole alteraciones biológicas (cambios higiénicos, dietéticos, pérdida de control de esfínteres), psicológicos (afectación de la propia imagen, autoestima) y sociales (dificultad de integración y reinserción) como consecuencia de las anteriores modificaciones.

Este programa nació en noviembre de 2013. En aquel momento, Magdalena Roldán, licenciada en enfermaría del servicio de Cirugía General, observó que el paciente ostomizado se iba sin contención, sin el seguimiento y la atención primaria que conlleva una bolsita de ostomía, lo cual es difícil en los primeros meses.

Al ver esta problemática, Magdalena decide crear este programa, integrándose luego nutrición, médicos residentes, entre otros profesionales.

Para implementarlo se realizan talleres, dos jueves al mes, de 10.30 a 13.00 en Consultorio Externo de Cirugía. Su intervención y asistencia en estos encuentros, les proveen a los pacientes ciertas herramientas y en ellos nace una fuerza interior con la que el miedo no puede superar a la esperanza. El paciente logra asimilar que el estoma (abertura artificial en el cuerpo para permitir el paso de orina y heces) se encuentra en su estómago, no en el corazón ni en el alma.

Magdalena explicó que “el Hospital trata de solventar lo relacionado a las bolsitas, pero ha habido épocas con falta de presupuesto, situación que ha mejorado desde hace un año aproximadamente.”

“Al principio, y uno de los motivos que llevó a crear el programa, fue que los pacientes se colocaban bolsas de plástico, bolsas de leche, porque el sistema sanitario no tenía la visión de que era una necesidad. Por el grupo han pasado más de 120 personas ya. por mes aumenta, sin importar la edad,” concluyó Magdalena.

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