Con la transferencia de Acuña a Sporting de Lisboa, la Academia redondeó esa impactante cifra en los dos últimos mercados; las razones que la convirtieron en un club vendedor.

Mientras ajusta los detalles de la venta de Marcos Acuña a Sporting de Lisboa , de Portugal, que pagará la cláusula de rescisión de US$ 9 millones, la calculadora financiera de Racing suma y suma. Contabilizando los cinco millones de dólares que ingresarán por la transferencia, el 50% de los derechos económicos le corresponden a Ferro, en el último año la Academia vendió por casi US$ 40 millones. A la salida del jugador que más asistencias dio en la reciente temporada del fútbol argentino, le antecedieron las ventas de Oscar Romero y Nicolás Sánchez, en el verano pasado, y las de Gustavo Bou , Gastón Campi, José Luis Gómez y Washington Camacho, en el actual.

Este 2017 de buenas ventas es la continuidad de un 2016 en el que Racing también concretó transferencias importantes, que ayudaron a cerrar lo que el oficialismo definió como “el mejor balance de los últimos 50 años”. Más allá de la tendencia, los dirigentes reconocen que no se trata de una estrategia ni de una virtud en las negociaciones, sino el resultado del crecimiento deportivo de la Academia en los últimos cuatro años, en los que pudo ser campeón y jugar consecutivamente cuatro torneos internacionales. Eso, aseguran, atrae miradas y facilita que se realicen las ventas. Para el mes próximo, una vez cerrado el mercado, la promesa es hacer visibles los números en un informe que se subirá a la página web del club, como en 2016.

Lo curioso es que muchos casos, que resultaron buenas ventas para Racing, no resultaron negocios satisfactorios para los equipos compradores. River, por ejemplo, pagó casi 53 millones de pesos por Luciano Lollo, un futbolista que apenas en los últimos meses pudo dejar atrás las lesiones y ganar algo de continuidad. El mercado emergente chino también ayudó: el Jiangsu Suning pagó 9 millones de euros, y al contado, por Roger Martínez, que en 23 partidos marcó 11 goles y aún necesita más rodaje para dar el salto a una liga europea. Oscar Romero fue vendido por 9 millones de dólares al Shanghai Shenhua, que ya no tenía cupos comunitarios y lo cedió a Alavés, de España, donde para Mauricio Pellegrino fue más suplente (9 veces) que titular (4).

El negocio de la Academia no sólo pasa por vender a sus figuras. Los casos de Campi, Gómez y Camacho son similares, aun con sus matices. Son jugadores que no iban a ser tenidos en cuenta por el entrenador de turno y fueron cedidos a préstamo para que sumen ritmo y vidriera. Y terminaron siendo un activo para el club. El ejemplo de Gómez, el lateral que ahora juega en la selección, es paradigmático: fue a préstamo a San Martín, de San Juan, y luego recaló en Lanús, donde brilló en las dos últimas temporadas. Los granates no dudaron en desembolsar los dos millones de dólares que se fijó como opción de compra. El uruguayo Camacho, en tanto, tuvo un buen campeonato en Rosario Central, que se decidió a pagar los 900 mil dólares, tras el préstamo. Campi tuvo asistencia casi perfecta en la campaña de Atlético de Rafaela; el equipo descendió, pero el zaguero sedujo a Estudiantes, que gastó 800 mil dólares por su pase.

El gran déficit de Racing en los últimos tres mercados de pases es no aprovechar esas buenas ventas para reforzarse con calidad. De los diez futbolistas que llegaron al club en los últimos dos mercados de pases, sólo Diego González es titular y considerado una pieza importante para Diego Cocca. Santiago Rosales, 22 años, llegó como una apuesta desde Aldosivi en junio pasado. La Academia gastó 50 millones de pesos por el pase del marplatense, confiando en su poder de reventa. Ahora, sin embargo, varios dirigentes pensaron en el volante como pieza de negociación con otros clubes para concretar la llegada de algún refuerzo, aunque por ahora continúa en Avellaneda.

Lo mismo sucede con Marcelo Meli y Marco Torsiglieri, que se sumaron en enero pasado y que no rindieron de acuerdo a las expectativas. Torsiglieri está cerca de volver a Vélez y Meli quiere seguir en Racing, pese a que fue ofrecido a otros clubes. Danilo Ortíz, Wilder Guisao, Pablo Álvarez, Emmanuel Insúa, Wilmar Candia y Agustín Orion directamente ya no están en el club. En esta ventana de pases, llegaron el uruguayo Egidio Arévalo Ríos y Lucas Orban con el pase libre, mientras que por el paraguayo Juan Patiño desembolsaron 1.400.000 dólares.

En el área de fútbol profesional, la Academia no cuenta con una secretaría técnica que analice los fichajes a corto, mediano o largo plazo. El nombre de Diego Milito como manager para coordinar esa área es el sueño de Víctor Blanco , que lo hizo público más de una vez, pero desde el entorno del ídolo confiaron que sólo se trata de una expresión de deseos del presidente. El ex capitán, que pasa muchos fines de semana en el predio Tita Mattiussi y sigue pendiente de cada detalle del club, no comparte algunas actitudes del oficialismo y apuesta a la unidad política de todos los sectores.

Más allá de las altas y las bajas, parte de los ingresos se destinaron a la infraestructura del club. En los últimos dos años, en el predio Tita Mattiussi se estrenaron canchas de césped sintético y otra de hockey, y está en construcción una cuarta con las medidas del Cilindro. La proyección, a largo plazo, es que el plantel se entrene y concentre allí. En el estadio también hubo obras (cambio de luces para transmisiones en HD, puesta en valor de las tribunas, entre otras) que forman parte de un máster plan que incluye la posibilidad de cambiarle el nombre al Cilindro en caso de que aparezca un sponsor millonario.

 

Fuente: www.lanacion.com.ar/deportes

www.ciudadanosur.com.ar

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