Sostienen que el plan, así como está, elimina derechos de los trabajadores. Optimismo del Gobierno.

“Dura pero previsible”, así calificaron ayer en el Ministerio de Trabajo a la reunión que encabezaron Jorge Triaca y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana con dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT). El convite duró poco más de una hora y se analizó el anteproyecto de reforma laboral o “anteproyecto de mejora de la normativa laboral”, como le gusta presentarlo al gabinete de Mauricio Macri. Se presentaron 140 propuestas. “Sobre el 40% de las iniciativas hay disidencias y seguramente se diriman recién en el Congreso”, expresaron a Clarín desde la central obrera. Pero en el Gobierno son optimistas sobre un acuerdo previo a la entrada en la legislatura. “Creemos que llegaremos un acuerdo”, explicaron en la cartera laboral.

“Hay que desinstalar que estamos enojados o que estamos en contra de las propuestas del Gobierno”, ordenó uno de los jefes de la central obrera a su vocero. Pero la reunión tuvo un tono áspero. Los más radicales, según los funcionarios, fueron el Francisco “Barba” Gutiérrez y Juan Carlos Schmid. Las disidencias pasaron por la ley de contrato de trabajo. El Gobierno intentó defender los cambios argumentando que no serán afectados los sindicatos porque, a diferencia de la reforma laboral brasileña, las negociaciones se seguirán haciendo bajo convenio. “Y fundamentalmente no nos metemos con la cuota sindical”, sostienen en Trabajo.

“No hay una reforma laboral como tal, hay propuestas para cambiar”, afirman desde el sindicato que comanda Schmid. El sindicalista y sus pares coincidieron con los funcionarios en la necesidad de un blanqueo laboral. “Queremos que mejore la situación del 40% de los trabajadores que están bajo la informalidad. Y también apoyaremos todo tipo de capacitación”, afirman en la CGT.

Héctor Daer, en cambio, mostró una postura más firme. “Tal como está el proyecto se pierden derechos”, dijo a periodistas al terminar el encuentro. Además, reveló que el próximo jueves habrá una reunión en la CGT donde se “analizarán” los puntos en discusión del proyecto.

Asimismo, el triunvirato de la central obrera se reunió ayer con intendentes peronistas. La estrategia es no mostrarse combativos públicamente pero si radicales en sus posturas. Apuestan a ejercer presión desde el congreso y mediante los legisladores peronistas. “Queremos ayudar en la reconstrucción del Peronismo porque hay que apuntalar a los legisladores”, sostienen en la CGT.

Los funcionarios y los gremialistas volverán a verse las caras el lunes a las 10. También participaron ayer de la reunión el superintendente de Servicios de Salud, Sandro Taricco, el jefe de Gabinete de la cartera laboral, Ernesto Leguizamón, el secretario de Trabajo, Horacio Pitrau, y el subsecretario de Planificación de Políticas SocioLaborales, Esteban Eseverri. Como representantes del sector trabajador, Rodolfo Daer, Héctor Daer, Gutiérrez, Schmid, Carlos Frigerio, Omar Maturano, Andrés Rodriguez y Armando Cavalieri en representación de la CGT. También participaron el presidente provisional del Senado Federico Pinedo y el diputado Nicolás Massot.

 

Fuente: www.clarin.com

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