Funcionarios provinciales llegaron hasta General Alvear con el objetivo de dar a conocer en profundidad la reglamentación de la evaluación de impacto ambiental del fracking.

Con la presencia de Emilio Guiñazú, Subsecretario de Energía y Minería; Mario Luraschi, Director de Policía del Agua; Osvaldo Campos, Jefe del Departamento de Hidrocarburos; Mario Barbieri, Subdelegado de Aguas del Río Atuel; Walther Marcolini, intendente de General Alvear; y Carlos Pía, Director de Gestión Ambiental de la Municipalidad de General Alvear; se realizó en el Concejo Deliberante, una importante reunión en la que se detalló la reglamentación de la evaluación de impacto ambiental del fracking y en la que se solicitó la exclusión de la cuenca del río Atuel, para este tipo de prácticas. De la misma también participaron concejales, vecinos, representantes de diferentes agrupaciones ambientalistas y regentes.

“Este decreto no habilita a realizar el fracking, simplemente reglamenta de forma más específica los aspectos ambientales por los cuales la actividad se permite” remarcó Emilio Guiñazú, quien aseguró que se optó por un decreto para expresar la voluntad política del Gobernador y el compromiso con una solución que tiene como objetivo mejorar la situación, “entiendo el descreimiento, porque lamentablemente los anteriores gobiernos no han trabajado de manera seria, nosotros estamos tratando de ser serios y vamos a tener que demostrarlo para que la gente nos empiece a creer. Es cierto que por muchos años no se controló de manera adecuada, nosotros generamos las herramientas para controlar de manera adecuada y hemos generado los equipos de trabajo para que el control tenga la mayor cantidad de actores posibles”.

De esta forma se verán involucrados Irrigación, las Universidades, las municipalidades, la  Dirección de Protección Ambiental, y la Dirección de Hidrocarburos, y en caso de que algún otro sector quiera incorporarse a los controles, también podrá hacerlo.

Guiñazú destacó que  “el agua de reúso o el agua de formación, es la que sale junto con el petróleo, dependiendo de la característica del pozo sale mucha agua o poca, se le hace un tratamiento y se vuelve a utilizar. En aquellos casos en que el agua de reúso no alcanza, se traerá agua de otro pozo, y sino el agua que haya disponible, en caso de que sea dulce, y dependiendo de las aprobaciones del Departamento General de Irrigación, se podrá utilizar si es que no significa imponer limitaciones del uso de esa agua a cualquier otra actividad productiva, de la cual será responsable Irrigación, que en definitiva es quien dice si se puede usar agua dulce o no”.

Por su parte Mario Luraschi, explicó que “la Ley General de Agua ya asigna prioridades a la hora de usar el recurso hídrico, y los derechos que ya están concedidos se tienen que respetar”, además aclaró que desde Irrigación se va alentar el uso del agua de reúso, y en un caso “muy demostrado, se podrá estudiar el hecho de otorgar algún metro de agua dulce, siempre y cuando no afecte permisos ya otorgados a terceros y más teniendo en cuenta la crisis hídrica de la Provincia”.

En su exposición, el intendente Walther Marcolini sugirió que se pueda analizar la existencia de distancias de zonas de exclusión, de manera tal que “mientras esto tenga más certezas técnicas se pueda preservar nuestro ambiente, ya que nosotros regamos aguas abajo, y existe una prohibición del fracking, que quizás legalmente no podría estar, pero es la expresión social de todo un pueblo, por eso sería muy conveniente que toda la cuenca tenga la garantía de que no se va a contaminar y que no va a tener riesgos” dijo. Este punto también fue solicitado por Carlos Pía, el Director de Gestión Ambiental, quien participó de la reunión

En este sentido el intendente aseguró que va a solicitar al Gobierno de la Provincia y a Irrigación, la posibilidad de que se estudie qué límites, cuántos metros y en qué capas, se va a llevar a cabo, “eso nos traería más tranquilidad”.

En cuanto a la cantidad de agua dijo que “es fundamental que, si Irrigación se maneja en torno a la Ley de Agua, en el marco de una emergencia hídrica como la que tenemos donde no hay agua disponible para los usos que están primero, menos lo habrá para usos industriales”. 

De esta forma todos los actores pudieron emitir su opinión ante los funcionarios provinciales, quienes se llevaron las inquietudes que serán analizadas próximamente.