El futbolista quedó envuelto en otro escándalo por ir a un boliche horas después de volver al país.

Ricardo Centurión volvió al país y de inmediato se metió en otro lío. Y en Boca están preocupados y decepcionados con el futbolista por sus constantes comportamientos que ponen en jaque su profesionalismo y que lo han envuelto en un escándalo tras otro.

Hoy, en Boca, se está evaluando todo porque para tener a Centurión en el equipo la dirigencia tiene que hacer un gran esfuerzo económico: 4.2 millones de dólares para San Pablo y 1.5 millones para Racing. Y en el club quieren estar seguros de que no se están comprando un problema. Y encima un problema caro.

Guillermo Barros Schelotto pidió de manera insistente por Centurión porque lo considera un futbolista fundamental para las aspiraciones de Boca. Por eso, con muchas dudas y posturas contrarias en el seno de la dirigencia, finalmente le dieron el gusto.

¿Qué tiene que hacer Boca con Centurión? ¿Qué puede hacer? Se habla de un mayor control, más estricto, sobre todo de parte de Barros Schelotto, que hasta ahora lo ha protegido mucho y siempre priorizó lo deportivo. Pero también se baraja la posibilidad de incluir cláusulas en su contrato para ponerle multas económicas o castigos para tratar de evitar sus andanzas.

Los dirigentes que tenían muchas dudas en comprar el pase de Centurión, ahora directamente se oponen a la operación que todavía no se firmó. Aunque esta postura no prosperaría porque la negociación está hecha de palabra.

Hoy no será un día más en Boca. Se vienen horas clave para la incorporación de Ricky. Quieren ponerle un límite estricto a sus problemas en los boliches: ¿podrán?

 

Fuente: tn.com.ar/deportes

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