La escuela Bernardo Leiva de barrio El Sosneado está en el triste podio de los establecimientos que más han sufrido el accionar de la delincuencia.

Es difícil sacar cuentas, porque son muchas las veces que los cacos han entrado al establecimiento de calle Jacarandá y Victorino de la Plaza.

En esta oportunidad, de acuerdo a información oficial, autores ignorados violaron todas las medidas de seguridad y luego de ultrajar una puerta metálica de un aula se robaron un proyector y varias sillas.

La causa quedó en manos de los efectivos de la Comisaría 38° y se instruye como robo agravado.

Por ahora, no hay detenidos.