La semana pasada se le dio sanción definitiva a la Ley  que busca desalentar el robo de vehículos y ruedas. De esta forma, la Policía tiene la facultad de inspeccionar desarmaderos y en tal sentido, cuando el propietario o encargado no puede acreditar el origen de una pieza, debe dar inmediata intervención al fiscal, quien puede ordenar la destrucción de la misma.

Esto significa que el funcionario judicial podrá secuestrar aquellos elementos que no cuenten con la documentación  correspondiente y además disponer su destrucción de forma instantánea.

La compactación de las autopartes estará a cargo del Ministerio de Seguridad y deberá realizarse en el término de 24 horas hábiles de ordenada la medida. La idea es que los elementos secuestrados sean destruidos rápidamente, de forma tal de evitar que sigan en el circuito ilegal.

La Ley no habla únicamente de los desarmaderos, ya que las cubiertas que tienen su origen en el delito también circulan como pan caliente en Mendoza. Está claro que el robo de ruedas es uno de los flagelos de los últimos años en nuestra provincia, por eso también se pondrá la lupa sobre las gomerías.

Tal como sucede con las autopartes, los responsables de este tipo de comercios que no puedan justificar el origen de las gomas se verán en serios problemas y el Estado, luego de decomisarlas, podrá celebrar convenios con organizaciones sociales que tengan como objeto la reutilización de esos neumáticos.

Fuente: www.diariomendozasur.com

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