Para Año Nuevo, la Subdirección de Control de Eventos y Locales de Esparcimiento habilitó 14 lugares en toda la provincia para realizar fiestas privadas. Sin embargo, y a pesar de que era de público conocimiento los intensos operativos que se iban a desplegar, no fueron pocos los que marcharon en contra de la normativa y corriendo el riesgo de que podían ser clausurados armaron eventos.

En realidad, la mayoría de esos organizadores, al cobrar suculentas entradas, estafaron a miles de personas, ya que sabían a la perfección que los controles podían llegar.

Una semana antes, la Oficina de Prensa del Gobierno de Mendoza informó que sacaría a la calle a más de 2 mil policías a realizar operativos, algo de lo que se hicieron eco todos los medios de comunicación.

Entre las 14 fiestas habilitadas en todo el territorio mendocino una era en San Rafael, en el distrito de Real del Padre, dado que cumplía con todos los requisitos legales y de seguridad. No obstante, otros prefirieron ir por fuera del camino de la ley y también organizaron eventos.

En nuestro departamento se clausuraron tres fiestas privadas, informaron desde el Ejecutivo provincial, convirtiéndose San Rafael en el primero del podio.

Otros lugares donde también se detectaron fiestas sin autorización fueron: General Alvear (1), Malargüe (1), Luján (1), Guaymallén (1) y Maipú (1).

Esto quiere decir que, del total de las 8 fiestas clausuradas en todo Mendoza, cinco fueron del Sur.