La potencia del fuego, iniciado hace más de una semana en Alvear, hizo que las llamas cruzaran la ruta 146, e incluso hasta el río Diamante para entrar en campos de Monte Comán. En consecuencia, la furia del incendio forestal provocó que alrededor de 120 mil hectáreas se quemaran.

Desde el Gobierno provincial informaron que son más de 100 las personas que están trabajando en el lugar, y el último reporte del Plan Provincial de Manejo del Fuego indica una disminución del viento, pero el estrés hídrico de la vegetación, sumado al bajo porcentaje de humedad, dificulta las tareas de extinción.

Las maquinarias pesadas continúan trabajando para contener el incendio a través de picadas cortafuegos. En muchos casos los trabajos se dificultan porque algunos campos no cuentan con este sistema que permite a  brigadistas y máquinas de apoyo operar con más facilidad dentro del monte.

Teniendo en cuenta la falta de picadas (eso merece un capítulo aparte) se torna muy alto el riesgo para la integridad de los brigadistas y las maquinarias.

Por otro lado, mediante resolución del Ministerio de Seguridad se habilitó la pista de aterrizaje de Monte Comán para que los aviones puedan operar desde un lugar cercano.