En un ambiente caldeado, adentro y afuera de la Legislatura, los diputados oficialistas le dieron el visto bueno al nuevo Código de Faltas de la provincia.

Tras introducirle una serie de modificaciones a la media sanción del Senado, se envió en segunda revisión a la Cámara Alta.

Los radicales-pro necesitaron de algunos aliados para aprobar la normativa de Contravenciones, ya que los justicialistas (en todas sus variantes) le bajaron el pulgar a la iniciativa del Ejecutivo provincial por considerarlo “autoritario” y “discriminatorio de los sectores más vulnerables”.

Fue clave el voto del diputado del Frente Renovador Guillermo Pereyra quien acompañó la idea a cambio de la eliminación del artículo que hablaba de castigar a las personas que trasmitieran enfermedades venéreas o contagiosas, algo que generó absoluto repudio entre distintas organizaciones sociales que luchan contra el VIH.

También se eliminó el polémico artículo referido a las “falsas búsquedas”. Es que los senadores estuvieron de acuerdo en que el Estado tenía que multar a las personas que de manera voluntaria decidieran ausentarse de su casa y en tal sentido motorizar un operativo.

Ese último punto también generó malestar social, dado que muchos sectores indicaron que, independientemente de las causas o motivos, cuando una persona se ausenta de su hogar no hay que escatimar en gastos para la búsqueda de ese individuo.