El piloto de Aerolíneas Argentinas, Martín Hughes, de 55 años, le salvó la vida a un nene de 8 años al hacer un aterrizaje de urgencia en Bolivia en el vuelo AR1302, que había salido el martes pasado de Ezeiza hacia Miami. «Si no era intervenido, fallecía», dijo esta mañana al arribar a Buenos Aires.

«Le pregunté a los padres si había algún antecedente. El chico venía con un estado de bronquitis previo. Había estado con un médico pediatra, que le dijo que estaba en condiciones de viajar», contó el profesional, que ya fue bautizado como el héreo de esta historia.

«Siempre hay un porcentaje de personas con inconvenientes médicos, cuanto más pasajeros lleve un avión estadísticamente tenés más riesgos», agregó el comandante, que también tiene un hijo de ocho años como Matías, el niño que salvó su vida.

Sucedió que en pleno vuelo, el niño se descompuso y rápidamente fue atendido por una médica que estaba a bordo: sufría una grave lesión perforante en un pulmón y el comandante de la nave aterrizó de emergencia en el Aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra, luego de declararse en emergencia médica.

El menor estaba al borde de un neumotórax, o sea que podría llegar a un colapso pulmonar porque el aire escapa del pulmón y llena el espacio entre el órgano y la pared torácica. Eso presiona al pulmón y no le permite expandirse cuando el sujeto inspira.

El nene fue trasladado a un hospital en donde lo operaron y quedó en terapia  intensiva. Está fuera de peligro.

Fuente: Infonews