En conferencia de prensa, los abogados Rufino Troyano y Carla Espagnolo, que representan a la mayoría de los familiares de las víctimas de la “Tragedia de la Cuesta”, señalaron que están muy preocupados por el pedido de la fiscalía de sobreseer a Jorge Pinelli, uno de los choferes del colectivo que trasportaba al contingente de la academia de danzas Soul Dance de Buenos Aires.

Sobre el particular, Troyano expresó que “la preocupación es porque el Ministerio Público Fiscal solicitó el sobreseimiento de uno de los choferes. Se trata del padre del otro conductor que perdió la vida en el siniestro, quien además era el responsable de la empresa ya que era quien se hacía cargo del mantenimiento de la unidad y quien hacía las contrataciones de los viajes”.

El profesional adelantó después que accionarán contra el Estado por darle el visto bueno a la verificación técnica de un vehículo que no estaba en condiciones de circular. Ocurre que, según el abogado, el colectivo no andaba bien de frenos y tenía cubiertas de distinto tamaño, entre otras cosas que no lo hacían apto para andar.

En tanto que la Dra. Espagnolo reconoció que Pinelli podría quedar afuera de toda responsabilidad por “un enorme vacío legal”, ya que solamente se hace hincapié en la persona que manejaba al momento del choque (en este caso fallecido) y no se mira al otro, teniendo en cuenta que “Jorge Pinelli es el mayor responsable por circular en un colectivo que no tenía permiso de la Comisión Nacional de Regulación del Trasporte para salir de Buenos Aires, por ser consciente de que no tenía buenos frenos ni buenas ruedas, por manejar la mayor parte del recorrido sin carné, y además dejar que su hijo, que perdió la vida, manejara a alta velocidad”.

Añadió después que cargarán con dureza contra la CNRT por falta de compromiso a la hora de controlar las rutas argentinas. “Desde la Comisión Nacional de Regulación del Trasporte nos pidieron disculpas y reconocieron no tener personal en el Sur de Mendoza cuando ocurrió la tragedia, pero con eso no nos alcanza, ya que el colectivo atravesó varias provincias y nadie lo paró. Está claro que deberían controlar más las rutas y también los caminos alternativos, porque es evidente que no son pocos los choferes que buscan otros senderos para evitar ser parados”.