La Corte Suprema de Brasil determinó este jueves por seis votos a cinco que las penas de prisión no pueden empezar a ejecutarse antes de agotar todos los recursos legales, una decisión que debería conducir a la liberación del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Si bien se desconoce cómo y cuándo se hará efectiva la excarcelación de Lula, que desde abril de 2018 cumple una pena de ocho años y diez meses por corrupción, sus abogados se reunirán con él este viernes y luego presentarán al tribunal de ejecución una solicitud de su liberación inmediata, basada en el resultado de esta sentencia.

Así lo indicaron los letrados en un comunicado que publicaron en la página oficial del líder del Partido de los Trabajadores.

“Reiteramos la solicitud de que el Tribunal Supremo decida sobre el hábeas corpus que se opone a la declaración de invalidez de todo el proceso que llevó a su arresto, debido a la sospecha del exjuez Sergio Moro y los fiscales del Lava Jato, entre otras innumerables ilegalidades”, dice el comunicado.

Lula no ha cometido ningún delito y es víctima de la ley, que, en el caso del expresidente, es usada estratégicamente con el propósito de persecución política”, cierra el texto.

El STF reanudó este jueves a la tarde la votación iniciada hace dos semanas sobre la constitucionalidad de la prisión a partir de fallos de segunda instancia, lo cual habilitó una posible liberación de Lula. Luego de que el tribunal llegara a un empate cinco a cinco, el presidente del Tribunal, Antonio Dias Tóffoli, destrabó la determinación con su voto positivo.

La Constitución Federal de 1988 establece que nadie debe estar preso hasta que no se agoten los recursos de apelación, salvo en los casos que impliquen peligro para la sociedad, lo cual ahora se puso en discusión.

 

Fuente: www.tnmundo.com