El grupo yihadista Estado Islámico (EI o ISIS por sus siglas en inglés), confirmó la muerte de su líder y fundador, Abu Bakr al Bagdadi, en un ataque de Estados Unidos y dio a conocer el nombre de guerra de su nuevo jefe, Abu Ibrahim al Hashimi al Qurashi.

ISIS confirmó la muerte de su líder por Telegram

«¡Oh musulmanes, oh muyaidines, soldados del EI (…) lloramos al comandante de los creyentes, Abu Bakr al Bagdadi!», indicó el EI en un mensaje audio difundido en la aplicación Telegram.

El grupo yihadista llamó igualmente a vengar la muerte de Bagdadi en este mensaje leído por Abu Hamza al Qurashi. El nuevo vocero fue designado tras el asesinato de Abu al Hasan al Muhajir, brazo derecho de Abu Bakr al Bagdadi.

ISIS añadió que la «Majli al shura (la asamblea consultiva, en árabe)» había prestado juramento de lealtad a Abu Ibrahim al Hashimi al Qurashi como nuevo «comandante de los creyentes» y nuevo «califa de los musulmanes».

El presidente estadounidense Donald Trump anunció en persona el domingo, desde la Casa Blanca, la muerte de Bagdadi, considerado el responsable de atroces muertes y atentados en el mundo entero.

«Murió como un perro, como un cobarde» haciendo detonar un chaleco explosivo que llevaba puesto después de encontrarse en un túnel sin salida “gimiendo y llorando y gritando todo el tiempo», había declarado Trump.

En la explosión también murieron dos de sus hijos que lo acompañaban, afirmó el Pentágono al revelar videos y fotos del operativo de las fuerzas especiales que acabó en la muerte del líder del EI.

«No te alegres, América» amenazó el nuevo portavoz del EI. «El nuevo elegido hará que te olvides del horror que has experimentado y que los éxitos en los días de Bagdadi parezcan dulces» en comparación.

Un movimiento en desbandada pero aún peligroso

El sucesor de Bagdadi hereda un movimiento en plena desbandada, que tras poseer un califato que se extendía por buena parte de Siria e Irak, se halla ahora diseminado en multitud de células clandestinas, con poca capacidad de comunicación.

Abu Ibrahim al Hashimi al Qurashi cuenta de todas formas con 14.000 combatientes en Siria e Irak, según cálculos de Russ Travers, director interino del Centro Nacional de Contraterrorismo estadounidense.

Casualidad o no, el apellido del nuevo líder de los yihadistas «Qurashi», identifica a la tribu de la que formaba parte el profeta del islam, Mahoma, y cuyos principales clanes eran los omeya y los hachemitas.

Las referencias al profeta fueron parte integral del ideario que el EI ha difundido desde que Al Bagdadi rompió en 2013 con Al Qaeda para formar su propia organización.

El hombre que se autoproclamó «califa», título reservado en el pasado a los dirigentes que pertenecían al linaje de Mahoma, y el hecho de que vestía de negro, otro guiño a la estirpe del profeta, hizo de la imagen parte consustancial de la propaganda sangrienta de su grupo.

El cuerpo de Al Bagdadi yace en el fondo del mar, como sucedió con Osama bin Laden, el jefe de Al Qaeda y responsable de los atentados del 11 de septiembre de 2001. En ambos casos, EEUU buscó evitar que sus sepulturas se puedan convertir en lugares de peregrinación.

 

Fuente: www.tnmundo.com