El titular de Irrigación, Sergio Marinelli, reconoció que el agro está en Terapia Intensiva al afirmar que del total de hectáreas empadronadas, solamente la mitad está en producción.

¿A qué nos dedicamos?

Si alguien viene de vista a San Rafael y nos pregunta sobre cuál es el fuerte económico de nuestra zona, ¿qué respondemos?

Realmente, ¿podemos seguir afirmando que nuestra matriz productiva y la potencia económica está en el agro?

Duele, pero es momento de enfrentar la realidad. En recorrida por nuestro departamento, el Superintendente General de Irrigación, fue contundente al hacer referencia al actual estado de las fincas en nuestra zona.

Al ser consultado sobre la cantidad de hectáreas que tienen derecho de riego y sobre ese total cuántas están improductivas, Sergio Marinelli lanzó con potencia que “la mitad”.

“Lo digo y si hace falta lo repito. No tengo problemas en afirmar que el 50 por ciento de las 130 mil hectáreas empadronadas en Irrigación no están en producción”, subrayó con firmeza el radical.

A continuación, aclaró en términos sencillos: “Eso significa que la mitad de las fincas están abandonadas”.

Marinelli anexó después que “estamos trabajando para que aquellas fincas o lugares donde, por razones climáticas o económicas, no se use el agua podamos utilizarla donde realmente haga falta”. En tal sentido agregó que “hay varios proyectos que estamos estudiando, pero siempre dentro del marco que nos permite la ley”.

Respecto de lo que dice el Superintendente, la Dirección de Ganadería de la Provincia tiene la idea de usar aquellas fincas de frutales que hoy están abandonadas y que tienen derecho de riego con otros fines, por ejemplo, el cultivo de forraje. Fue el propio Néstor Guizzardi, titular del organismo, que en conversación con nuestro medio dijo en su momento que “tenemos que potenciar la ganadería, y para eso es necesario que los animales se críen y engorden acá en Mendoza. Es entonces que tenemos que generar el alimento aprovechando las fincas donde no se produce nada y que tienen el derecho de agua”.

Ideas hay, proyectos polvorientos también. Pero lo cierto es que la realidad cachetea de lo lindo cuando se blanquea que la mitad de las fincas están repletas de telas de araña.

Otra vez aparece que la gran pregunta. ¿A qué nos tenemos que dedicar en el sur de Mendoza? ¿A la agricultura, a la ganadería, a la minería, al turismo, o a todo eso junto?.

La verdad es que se hace difícil asegurarles a las personas que nos visitan que San Rafael se dedica a la finca.

Silvio Barroso