MOSCÚ (DPA).- Los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin celebrarán pronto una cumbre, informó ayer el Kremlin al término de una reunión en Moscú entre el presidente ruso y el asesor de seguridad norteamericano, John Bolton.

La cumbre se llevará a cabo en un tercer país, y el lugar y la fecha podrían ser anunciados hoy, dijo a la agencia Interfax Yuri Ushakov, asesor de Putin en materia de política exterior.

Según versiones periodísticas, Helsinki o Viena podrían ser posibles sedes. La reunión podría celebrarse durante la gira europea de Trump, a mediados del mes próximo. El presidente asistirá a la cumbre de la OTAN el 11 y 12 de julio en Bruselas y visitará Gran Bretaña el día siguiente.

La cumbre se centrará en las relaciones bilaterales, el conflicto sirio y el control armamentístico, dijo Ushakov. Empezará a mediodía y al final habrá una conferencia de prensa. Los presidentes también podrían emitir una declaración conjunta sobre cómo pretenden mejorar sus relaciones, añadió el funcionario.

Rusia confía en “restablecer las relaciones sobre la base de la igualdad y el respeto por los intereses del otro”, dijo Putin durante su reunión de ayer con Bolton. “Rusia nunca quiso una confrontación”, añadió.

Bolton, el primer representante norteamericano de alto rango que viaja a Moscú en meses, recordó que también en otros episodios difíciles se mantuvo el contacto entre ambos países. Trump quiere mantener esa tradición, señaló.

Trump y Putin mantuvieron por primera vez un encuentro en la Cumbre del G-20 de julio pasado en Alemania. Tras ello se reunieron brevemente en la Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) en noviembre pasado, en Vietnam.

Después del encuentro en Singapur con el dictador norcoreano, Kim Jong-un, Trump dijo que también quería reunirse con Putin.

La relación entre Estados Unidos y Rusia pasa por su peor momento en décadas. La Justicia norteamericana investiga la supuesta injerencia rusa en la campaña electoral de 2016, al igual que los contactos del equipo de campaña de Trump con representantes de Moscú. Putin reiteró ayer ante Bolton que Rusia no interfirió en aquellos comicios.

En Washington no hay ahora mismo una línea clara en la política con Moscú. El gobierno estadounidense impuso varias sanciones en los últimos meses contra Moscú y expulsó a 60 diplomáticos rusos en respuesta al atentado en territorio inglés contra el exespía ruso Serguei Skripal, del que Gran Bretaña culpa a Rusia.

Sin embargo, Trump evita las palabras duras contra Putin y poco antes de la última Cumbre del G-7, en Canadá, pidió que Rusia volviese a ser aceptada en el grupo, del que fue expulsada en 2014 por la anexión de la península ucraniana de Crimea.

 

Fuente:www.lanación.com