Paul Aide, un adolescente francés de 18 años, es un aficionado de la historia. Pero nunca se imaginó que ese pasatiempo podría dejarlo al borde de la muerte. Según detallaron medios británicos, el chico encontró una bomba de la Primera Guerra Mundial mientras buscaba monedas antiguas en un bosque. Sin darse cuenta, la detonó y por la explosión salió despedido por los aires.

El sitio Daily Mail detalló que el incidente ocurrió a principios de julio, pero que recién ahora salió a la luz. El joven estaba buscando monedas con su detector de metales cerca de su casa, en la ciudad de Metz. Cuando el aparato sonó, pensó que había encontrado algún tesoro perdido y empezó a cavar en el lugar. Sin embargo, gracias a eso el artefacto se accionó.

Por la explosión, sufrió el impacto de al menos unos 50 fragmentos de metralla en el pecho y el cuello. Fue tal la violencia del golpe que quedó tirado en el suelo ensangrentando y confundido.

«Estaba completamente desorientado. Me sentí conmocionado porque no sabía lo que había sucedido,veía toda la sangre y la mayor parte de mi dedo índice desgarrado«, recordó el joven.

A pesar de estar gravemente herido, llegó caminando hasta su casa y sus padres lo trasladaron de urgencia a un hospital. Los médicos lo tuvieron que operar para sacarle todas las piezas de la bomba. Aunque al final no fue necesario amputarle el dedo, perdió la sensibilidad de la mano izquierda.

El propio adolescente reconoció que sobrevivió de milagro, ya que si la metralla hubiera impactado solo 6 centímetros más arriba, le hubiera dado directamente en la cara.

 

Fuente: www.tnmund