Las autoridades del Parque Nacional Kruger quedaron en alerta después de que un leopardo matara a un nene, de dos años y medio, en una zona reservada para los empleados. Tras el ataque, los guardias forestales cazaron al animal por precaución.

Según indicaron desde la institución, el chico era el hijo de uno de los trabajadores de la reserva, considerada la más extensa del país. «El incidente ocurrió a las 20 hora local y la víctima fue declarada muerte por los médicos del Hospital Shongwe», detallaron en un comunicado.

El director ejecutivo del organismo, Fundisile Mketeni, se mostró muy consternado por lo sucedido. «Nunca es fácil perder a un ser querido, especialmente en tan trágicas circunstancias. Este es el riesgo con el que vivimos a diario mientras ayudamos a conservar nuestras especies en beneficio de todos», aseguró.

Desde el Gobierno explicaron que en parques como el Kruger los depredadores interactúan con los turistas y los empleados.»A veces, esto resulta en que especies como el leopardo se habitúen y pierdan el miedo. Pero el cambio en el comportamiento natural puede llevar a incidentes desafortunados como este. Son sucesos muy escasos, pero cuando ocurren son siempre trágicos», agregaron en el comunicado de prensa.

En esta reserva natural viven unas 19 mil especies, entre los que se cuentan al menos mil leopardos, según los últimos relevamientos. Al ser el parque de mayor extensión de Sudáfrica, es visitado por más de 1,5 millones de personas por año.

El último incidente registrado ocurrió a principios de abril, cuando un cazador furtivo ingresó al Kruger para atacar a un rinoceronte y llevarse sus cuernos. Pero la travesía ilegal terminó de una manera sangrienta. El hombre fue pisoteado por un elefante y una manada de leones se devoró sus restos.

La víctima había ingresado a la reserva junto con tres cómplices, que lograron escaparse y advertirle a su familia de lo que había ocurrido. De manera inmediata, se comunicaron con los guardaparques para que buscaran su cuerpo.

Los empleados de la reserva encontraron en el «puente de los cocodrilos» los pocos restos que quedaron del hombre: su cráneo y unos pantalones rotos. «Entrar al parque ilegalmente y a pie no es prudente; tiene muchos peligros y esto que ocurrió es una muestra de ello», aseveró uno de los funcionarios de la institución.

 

Fuente: www.tnmundo