Después de que cuatro fiscales de nuestro departamento se excusaran de participar en el tercer juicio por el caso Paula Toledo, el procurador designó finalmente a la persona que tendrá el papel acusatorio en el debate.

De esta manera, el Dr. Alejandro Gullé, jefe de los fiscales mendocinos, eligió a la Dra. Andrea Rossi, actual fiscal penal de menores, para que actué en el juicio donde estarán puestas las miradas del país.

Sin dudas que no será tarea sencilla la de la fiscal, teniendo en cuenta que sus anteriores colegas no pudieron encontrar los elementos suficientes que permitieran acorralar a los acusados en los otros dos juicios.

Casi 14 años de impunidad, con dolor absoluto de una madre que ha golpeado cada puerta que tuvo enfrente. Mientras tanto, desde octubre de 2003 que Nuri Ribotta padeció la inoperancia, torpeza e ineficacia de un sistema jurídico-policial que no cuido pruebas y se durmió en la burocracia y desinterés que inunda a aquellos que poco y nada les interesa su trabajo.

Es probable que alguien salga a criticar la designación de la Dra. Rossi, considerando que fue nombrada dentro del ámbito de la justicia Penal hace apenas dos meses.  Sin embargo, quizás, sea lo mejor que le pudo pasar a este escabroso caso. A lo mejor, llegue un espíritu nuevo, sin los vicios de los burgueses judiciales.

Hay mucha expectativa en el nuevo juicio, tal como lo remarcó hace unos días el Dr. Arturo Juri, abogado de Nuri, que también expresó confianza en el nuevo tribunal integrado por los jueces Néstor Murcia, Alejandro Celeste y Esteban Vázquez Soaje.

Fue el 10 de abril pasado cuando se nombró como titular de la Fiscalía Penal de Menores a Andrea Rossi, y seguramente será el juicio más importante de toda su carrera. Tal vez, semejante desafío permita que quede para siempre en la historia judicial sanrafaelina.

Silvio Barroso