Charlotta Turner, una profesora de química de la Universidad de Lund, en Suecia, no se iba a quedar con los brazos cruzados. Apenas se enteró de que uno de sus alumnos de doctorado estaba escondido con su familia en un área amenazada por el ISIS en Irak, decidió actuar. Con la ayuda de la institución educativa, envió un grupo de mercenarios armados para rescatarlos y los salvó.

Aunque la historia ocurrió en 2014, se dio a conocer recién esta semana. La docente contó que todo empezó cuando recibió un mensaje de texto de su estudiante iraquí Firas Jumaah, en donde le avisaba que no podría terminar su tesis. El hombre, que pertenece al grupo de los yazidíes, le explicó que estaba en una zona en donde había muchos yihadistas y, por temor a que los mataran, se había resguardado con su familiares en una fábrica abandonada.

Hoy, cuatro años más tarde de esa conversación, el alumno recuerda que no tenía ninguna esperanza en ese entonces, que estaba desesperado. “Solo quería contarle a mi profesora lo que estaba sucediendo. No tenía idea de que un profesor pudiera hacer cualquier cosa por nosotros“, aseguró a la prensa.

Lejos de lo que él imaginaba, la reacción de Turner fue un antes y un después en su vida. “Lo que estaba pasando era completamente inaceptable. Me enojé tanto de que el ISIS estuviera entrando en nuestro mundo, exponiendo a mi estudiante de doctorado y a su familia”, sostuvo la profesora.

Fue así como la docente ideó un plan para rescatarlo. Se puso en contacto con el jefe de seguridad de la universidad, quien se encargó de contratar a una empresa de seguridad para que llevase a cabo la operación.

A los pocos días, dos vehículos con cuatro mercenarios completamente armados irrumpió en la fábrica en donde estaba Jumaah y su familia y se los llevaron hasta el aeropuerto de Erbil. Ya estaban a salvo.

“Fue un evento único. Que yo sepa, ninguna otra universidad ha estado involucrada en algo así“, indicó el jefe de seguridad a cargo de la logística.

Ya en Suecia, Jumaah logró terminar su doctorado y ahora trabaja en una empresa farmacéutica en Malmo. Tanto él como su familia pagaron casi por completo los gastos del operativo de rescate.

 

Fuente: TNMundo