Cuenta la historia que Alfio Basile reunió a todo el plantel cuando comenzó su era en la Selección Nacional tras el cierre del exitoso ciclo de Carlos Salvador Bilardo, puso a todos los jugadores en ronda e hizo sentar a Oscar Ruggeri en el medio. «Él va a ser su capitán», les anunció a todos señalándolo al Cabezón, que junto a Claudio Paul Caniggia y a Sergio Goycochea eran los únicos que tenía experiencia en jugar cosas importantes con el escudo de la AFA en el pecho. Esa, la que se dio en la Copa América de 1991, fue la última gran renovación masiva que se había dado en la Argentina.

En la lista de la Copa América de ese año, 19 de los 22 nunca habían disputado antes una competencia oficial con la Mayor. La foto del final mostró a la Selección levantando el trofeo en Chile, con Gabriel Omar Batistuta (una de las caras nuevas en aquel entonces) como el goleador con seis gritos.

Lionel Scaloni no le hizo falta reunir a todos para avisarles que el hombre de la cinta sería Lionel Messi. Ya la traía en su brazo el rosarino y era obvio que la seguiría portando. Pero sí, el DT asume un rol muy parecido al del Coco en aquella oportunidad, que terminó con gloria. Ahora serán 13 de 23 los que por primera vez realicen su estreno en un torneo de estirpe. Y son cinco de estos apellidos renovados los que arrancarán en la formación titular -prácticamente confirmada- este sábado contra Colombia, a las 19 en el estadio Arena Fonte Nova de Salvador de Bahía.

Si bien Giovani Lo Celso integró la delegación de 23 mundialistas que participó en Rusia 2018, el volante de Betis (46 encuentros y 16 goles en la temporada) no llegó a jugar ni un minuto. Es por eso que para él será todo un desafío con 13 partidos -y un tanto- en la Selección dar este primer paso en el mediocampo, que también tendrá a otros dos debutantes por los porotos: Leandro Paredes y Guido Rodríguez. El del Paris Saint-Germain lleva 12 presentaciones y un gol en celeste y blanco, mientras que el cinco del América acumula apenas tres amistosos.

En la defensa, será el bautismo por los puntos de Renzo Saravia(sólo cuatro cotejos en la Mayor) y de Germán Pezzella (siete partidos con Scaloni y un gol). «Tengo una alegría y unas ganas difíciles de describir. Al sentir que es la primera competencia importante con esta camiseta uno lo vive con mucha emoción», le confesó Pezzella a Clarín.

Los demás que completan la alineación que el entrenador paró por tercera vez en la semana ya tienen experiencias previas. Pasando en limpio, los 11 serán: Franco Armani; Saravia, Pezzella, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Lo Celso, Rodríguez, Paredes; Messi, Sergio Agüero y Angel Di María.

Los otros que esperarán en el banco para sumar su primeros minutos en competencias oficiales representando al país son: Esteban Andrada (el arquero, que jugó solo un amistoso, tiene una sinovitis post traumática; el otro tocado es Roberto Pereyra, con una sobrecarga muscular), Juan Foyth (tres), Guido Pizarro (tres), Rodrigo De Paul (cinco), Matías Suárez (tres), Lautaro Martínez (siete cotejos y cuatro goles).

También se contabilizan los casos de Agustín Marchesín, quien estuvo en la Copa América de 2015 con Gerardo Martino, aunque no atajó nunca. El ex Lanús lleva cuatro amistosos en la Argentina con cuatro tantos recibidos. Y el de Milton Casco, con idéntica situación que la de Marchesín. El lateral de River, que fue una de las sorpresas de esta lista de Scaloni, apenas suma dos actuaciones amistosas con la Selección.

Es cierto que hubo otros momentos en los que se armó un plantel con un lavado de cara intenso, como por ejemplo decidió hacer Daniel Passarella en la Copa América de 1997. Claro que allí hay una salvedad: el 95 por ciento de la lista la conformaron futbolistas del ámbito local. Se trató de una situación más atípica que de una renovación profunda en sí, como la que sucede por estos tiempos, que apunta -al menos en la teoría- a sentar bases consistentes de cara a la próxima cita mundialista en Qatar 2022.

Para el propio Scaloni será a su vez el primer compromiso significativo de su carrera, no solamente a nivel selección, puesto que no presenta antecedentes como entrenador.

De a poco los hinchas argentinos empiezan a aparecer por la ciudad de las mil iglesias. Y las horas que pasan van aumentando las ganas y la expectativa dentro de la concentración albiceleste, que sueña con un final feliz a pesar del momento de recambio, como en el 91.

 

Fuente: www.clarín.com