lA PLATA.- Cuando faltan 70 días para la elección de octubre, María Eugenia Vidal está decidida a no ceder la centralidad de la política económica provincial a manos de su principal adversario, Axel Kicillof.

Anunciará el martes una serie de medidas para aliviar el impacto de la devaluación en los 17 millones de habitantes de la provincia.

Vidal se mostrará firme y lista para morigerar el traslado de la suba del dólar a los bolsillos.

Los anuncios se centrarán en la clase media y en las pymes, que generan empleo para 4,4 millones de bonaerenses.

El Banco Provincia volverá a tener un rol destacado en la financiación de las políticas destinadas a la clase media, como sucede hoy con los descuentos del 50% en supermercados. Se esperan nuevas medidas para facilitar el consumo. Además, el equipo de Vidal analiza nuevas condiciones para proteger a los tomadores de créditos UVA del Banco Provincia.

La agencia ARBA prepara cuatro medidas para prorrogar vencimiento de impuestos para las pymes y la población en general. «Se busca aliviar el bolsillo de la gente», se explicó en la Casa de Gobierno provincial.

En forma paralela, el gobierno bonaerense trabaja para actualizar por inflación los planes alimentarios provinciales y las cuotas para los comedores, pero estas decisiones se conocerán más adelante.

Se trata de incrementar, por ejemplo, el valor de la cuota de los planes Más Vida y Un Vaso de Leche, que llega a 400.000 chicos, y del Servicio Alimentario Escolar. Las modificaciones aún no están cerradas y se trabaja en la letra chica de los anuncios.

El lunes que pasó, Vidal pidió a su gabinete ponerse a trabajar para desarrollar un nuevo plan económico de emergencia contra la crisis post-PASO.

«La devaluación va a tener impacto», dijo Vidal. «Vamos a estar cerca, acompañando», prometió la gobernadora.

Los ministros provinciales de Economía, Hernán Lacunza, y de Desarrollo Social, Santiago López Medrano; el presidente del Banco Provincia, Juan Curutchet, y el titular de ARBA, Gastón Fossati, fueron intimados por el jefe de Gabinete, Federico Salvai, para desarrollar un escudo frente a la crisis, para proteger a los sectores más golpeados.

Las pymes

Uno de estos sectores es el de las 265.400 pymes localizadas en la provincia, que generan empleo para 4,4 millones de personas. Vidal quiere atender este espacio, que considera fundamental para sostener el empleo. Es un sector crítico, que esta semana se mostró descontento. Analiza moratorias para deudas laborales no judicializadas. Y prórrogas de vencimientos.

Sectores empresarios, como la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo de la Argentina, reclamaron que «se ejerza la función ejecutiva con rigor, para evitar mayores perjuicios». Y exigieron frenar «el terrorismo financiero, que solo va a generar más hambre y miseria, desocupación y cierre de fábricas».

El gobierno tomó nota de este pedido, que proviene de sectores productivos a los que apunta Kicillof, quien ancla su discurso en la producción, el desempleo y el trabajo.

Por eso, Vidal anunciará un paquete destinado a las pymes, pero no las eximirá del pago de Ingresos Brutos, dado que esa exención requeriría de una ley impositiva de la Legislatura, donde Vidal no tiene mayoría.

En tanto, los anuncios del gobierno nacional de Mauricio Macri fueron considerados «positivos, pero insuficientes» por la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires.

«La devaluación del peso ocurrida en los últimos días llevó a que se diluyera el poder de compra que había registrado la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Hijo Discapacitado, en marzo pasado. La caída del poder adquisitivo también impacta con fuerza en el bolsillo de los beneficiarios de otras asignaciones», expresó Walter Martello, defensor adjunto a LA NACION.

«Los dos pagos extras de $1000 por hijo que se aplicarán en septiembre y en octubre son medidas positivas, pero absolutamente insuficientes. Y se corre el riesgo de que, en caso de no adoptarse medidas de fondo, la situación de los sectores socialmente más postergados sea aún peor que la actual en noviembre», advirtió el exdiputado provincial por la Coalición Cívica.

Martello agregó: «La abrupta devaluación provocó que varios comercios, especialmente mayoristas, suspendieran sus ventas, al verse en la necesidad de actualizar precios para reponer stock. En ese contexto, comenzó a visualizarse los primeros impactos del traslado a las góndolas, situación que agudizará la pérdida de poder adquisitivo».

La gobernadora Vidal no dispone de mucho tiempo para recuperar la centralidad política. Cada día cuenta para seducir a más de un millón de votantes perdidos. Y en su entorno no se resignan a una derrota. «Vamos a pelearla. María Eugenia quiere hacer una campaña para ganar, no para perder por poco», deslizaron cerca de la gobernadora.

 

Fuente: www.lanación.com