Esta cifra su indicada por el Ministerio de Seguridad, el cual busca frenar con el mercado negro de venta de autopartes.

Desde hace tres meses, la provincia sancionó la nueva normativa que busca detener el robo para la reventa de cubiertas y autopartes. La misma fue impulsada por el gobernador Cornejo y hasta el momento ha dado resultados positivos.

La normativa expresa que luego de las 24 horas desde el decomiso de los elementos podrán destruirse.

Entre las partes de los vehículos compactadas se detallan: guardabarros, barras antivuelcos, butacas y asientos, torpedos, compuertas traseras, carters, paragolpes, sistemas de calefacción, mangueras varias de fluido y aire, depósitos de filtros de aire, trenes delanteros, 2.187 engranajes, partes de chasis, puertas, amortiguadores, trenes traseros, capots varios, cajas de camionetas, tableros de autos y módulos varios, entre otras.

El primer depósito de chatarra en el que trabajaron los uniformados de la División Sustracción de Automotores a principio de septiembre fue uno ubicado en el Acceso Norte de Las Heras. Allí se secuestraron 120 toneladas de material de hierro y chapa y 34.000 kilos de plástico, que dieron un total de 30 mil autopartes secuestradas y compactadas.

Actualmente, los uniformados trabajan en otro desarmadero ilegal ubicado en el Acceso Este. En este lugar, ya han destruido unas 15.000 autopartes y se estima que las tareas en ese depósito demandarán unos 30 días más.

Dentro de esta nueva reglamentación también se hace foco en los compradores para evitar que adquieran elementos robados. En esos casos, se podrá aplicar el artículo 116 del Código Contravencional, el cual establece: “El que adquiriera o recibiere por cualquier título cosas que, por su calidad o por las condiciones del que las ofrece, o por el precio, tuviere motivo para sospechar que provienen de un delito, será sancionado con multa desde cuatro mil (4.000) U.F. hasta seis mil (6.000) U.F. o arresto desde 40 hasta 60 días”.

Fuente: www.diariomendozasur.com

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