El tiempo dirá cuánto pudo sacar en limpio Lionel Scaloni de este amistoso en Los Angeles que tuvo escasos momentos de brillo y muchos de intensidad y aspereza lindante con la violencia. El 0 a 0 entre Argentina y Chile terminó siendo el resultado que mejor reflejó lo ocurrido en la cancha, en un partido que apenas dejó las buenas intenciones de algunos protagonistas como hecho rescatable.

Los dos equipos salieron decididos a no escatimar esfuerzo en el amistoso en Los Angeles. En un partido que para algunos resulta una prueba que determinará su participación en los importantes compromisos del año que viene, con la Copa América y el comienzo de las eliminatorias para Qatar 2022, quedó claro desde el comienzo que nadie iba a regalar nada. Aun a costa de que apareciera de vez en cuando alguna pierna fuerte poco acorde para el espíritu teóricamente amistoso del partido.

En un panorama de bastante paridad, terminó siendo Argentina el que estuvo un escalón arriba en una primera parte con intensidad y voluntad de juego pero escasas aproximaciones a los arcos.

Por el lado de la Selección, lo mejor estuvo en una buena jugada colectiva que arrancó con Dybala y después de algunas combinaciones el propio hombre de Juventus terminó con un remate desde el borde del área que tapó Bravo con una muy buena intervención. También pudo haber sido en una volea de Lo Celso que se perdió cerquita al cabo de otro buen movimiento. Poco, pero suficiente para que Argentina mereciera algo más.

De Chile no hubo demasiado, más allá de que contaba con buena parte de sus talentosos titulares. Pero apenas pudo llegar en una jugada en la que nadie alcanzó a evitar la entrada por el área de Aranguiz, que sacó un remate bien controlado por Marchesin. Como para que Argentina confiara en que podía encontrar algo más en el segundo tiempo.

Ya en el complemento, Argentina pareció empezar a sufrir un poco más el partido. Sea por el cansancio, o por la salida obligada de Lo Celso -que abandonó la cancha con visibles dolores después de haber sufrido algunas fuertes infracciones-, Chile empezó a pisar más fuerte en el partido.

Estuvo cerca el conjunto trasandino entonces de romper el cero con una llegada a fondo que terminó con un tiro de Pinares en muy buena posición que impactó en el travesaño, con Marchesín absolutamente vencido. Argentina no se encontraba en el partido y ninguna variante alcanzaba para frenar el ímpetu del rival.

Fue cerca de la media hora que la Selección volvió a acomodarse y, ayudada por el buen pie de Nico Domínguez, que entró sin miedos en su debut en la Selección, más algunos buenos movimientos de Lautaro, volvió a ilusionarse. Pero todo pasaba lejos del arco de Bravo, mientras reaparecía la pierna fuerte como participante central del partido.

Sobre el final pudo haberlo ganado Argentina con un cabezazo de Martínez Quarta tras un corner. Pero la pelota impactó en el travesaño e impidió un triunfo que habría resultado un premio excesivo para una actuación que solo de a ratos encontró momentos de brillo.

 

Fuente: www.clarín.com