Pasadas las 8 de la mañana del viernes 9 de agosto, ya rige oficialmente la veda electoral para las PASO del próximo domingo.

Uno de sus aspectos más salientes implica que los distintos partidos políticos que se disponen a competir en los comicios tienen prohibido realizar actos de campaña (con excepción de las redes sociales, donde está permitido continuar).

Ya jugadas todas sus fichas, los candidatos ahora deben abandonar el ojo público y esperar que los votantes decidan el domingo como quedará dispuesto el tablero electoral de cara a los comicios generales del 27 de octubre.

No obstante, el domingo todavía se encuentra lejos. Y los referentes de los principales frentes electorales tienen planeado pasar las horas restantes de distintas maneras.

Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta -quienes buscan la reelección a la presidencia, la gobernación de la provincia de Buenos Aires y la jefatura de gobierno de la ciudad- tendrán reuniones con sus respectivos equipos de gestión.

Macri pasará al menos la mañana en la Quinta de Olivos con el jefe de Gabinete Marcos Peña; Vidal, por su parte, llevará a cabo una reunión de equipo en las oficinas que tiene en el Museo Ferroviario de Retiro, sobre la Avenida del Libertador; y Rodríguez Larreta tendrá una agenda similar a la de la gobernadora.

Más allá de que el viernes los encuentre separados, sus campañas estuvieron estrechamente entrelazadas. Los tres se mostraron juntos en inauguraciones de obras públicas en la capital y la provincia, así como en los distintos actos de campaña llevados a cabo en los dos distritos.

Uno de los objetivos fue apuntalar la gesta presidencial. El jefe de Gobierno buscó destacar la gestión de Macri como su predecesor, asegurando que durante sus dos períodos al frente de la Ciudad (2007-2015) colocó los cimientos que le permitieron encarar su proyecto desde una base sólida.

En tanto, Vidal, al ser la dirigente política con mejor imagen del país, llevó a cabo la tarea de arrastrar para arriba a Macri, cuya ponderación negativa se manifiesta sobre todo en el territorio más populoso del país.

Los sondeos de opinión y análisis políticos así lo han descrito en numerosas ocasiones: si las elecciones a gobernador no acompañaran a las presidenciales, Vidal no tendría problemas en vencer a su oponente del Frente de Todos, Axel Kicillof.

Sin embargo, al estar la gobernadora acompañada en la boleta por Macri, y su contendiente por la ex presidente Cristina Kirchner, el escenario se vuelve desfavorable: teniendo en cuenta que, en contraste con la imagen de su sucesor, la ex presidente goza de una mejor ponderación en la provincia -y sobre todo en el conurbano- Vidal lucha contra ambos efectos en una elección que se presenta más complicada porque no tiene segunda vuelta.

Por eso, de alguna manera el test electoral del domingo tiene un peso especial en la provincia: ayudará a determinar cuan factibles son las chances de la gobernadora de retener el territorio en octubre.

Los rivales de Macri y Vidal, Alberto Fernández y Kiciloff, también tendrán sendas reuniones de trabajo durante el viernes. El precandidato presidencial volvió de Córdoba el jueves por la noche, luego de cerrar allí la campaña. Imbuido de ánimo por lo que considera una «sensación de ola», planea intercalar reuniones de trabajo con otras más informales.

Kicillof, por su parte, también planea trabajar durante el último día hábil de la semana. No obstante, el sábado se lo dedicará a su familia. La ex presidente, luego de acompañar a Kicillof en su cierre de campaña en Merlo, voló a Santa Cruz para emitir su voto el domingo. Lo hará en la escuela 19 ‘Comandante Luis Piedrabuena’, ubicada en la calle Magallanes y la avenida Néstor Kirchner.

La ex mandataria regresará el lunes por la mañana ya que no hay vuelos para regresar el domingo por la tarde o la noche. Por esa razón no estará el domingo en el centro de campaña de su compañero de fórmula.

A pesar de que encararon los últimos actos por separado -Cristina con Kicillof y Fernández con Sergio Massa en Córdoba- todos los candidatos del Frente de Todos buscaron dar un mensaje de unidad el miércoles con un multitudinario acto en Rosario.

Durante su discurso, Fernández le agradeció a la ex presidenta por haberlo elegido para ser candidato y afirmó: «Nunca más me voy a pelear con Cristina porque vamos a hacer la Argentina que todos merecen«. De la partida también fueron una decena de gobernadores peronistas y los mandatarios que ya fueron electos, además de Kicillof, Massa y el candidato a jefe de Gobierno, Matías Lammens.

«La tarea de todos nosotros debe ser hablar, persuadir y seguir construyendo. Los argentinos necesitamos imperiosamente otro gobierno a partir del 10 de diciembre. Necesitamos que haya otro gobierno en Argentina y ese tiene que ser con Alberto presidente», dijo Kirchner durante su discurso en Rosario.

Lammens, por su parte, estará abocado a su actual gestión: la de presidente de San Lorenzo. Acompañado por su vice, Marcelo Tinelli, presentará a los hermanos Ángel y Oscar Romero como los flamantes refuerzos del ciclón.

De los tres candidatos del Frente de Todos en la Nación, provincia y ciudad de Buenos Aires, es Lammens quien enfrenta un panorama más complejo. La ciudad es el histórico bastión del PRO y las distintas encuestas se preguntan si Rodríguez Larreta logrará sacar más de la mitad de los sufragios en primera vuelta, más que si Lammens cuenta con posibilidades tangibles de disputarle el Poder Ejecutivo.

Por su parte, Roberto Lavagna partirá este viernes a su chacra en la localidad bonaerense de Cañuelas. Allí se quedará hasta el sábado a la tarde, para luego volver a la ciudad para emitir su voto el domingo por la mañana.

El precandidato de Consenso Federal busca no ser engullido por la polarización entre los dos partidos principales, y así lo dejó de manifiesto en su cierre de campaña.

«Tuvimos que eludir mentiras, insultos y agravios. Pero les decimos no a los malos de antes y a los de ahora. Han decepcionado al pueblo argentino», dijo durante el acto que se realizó en un salón ubicado en la localidad bonaerense de San Martín y en el que estuvo acompañado por los principales candidatos de la fuerza política: Juan Manuel Urtubey, Graciela Camaño, Alejandro «Topo» Rodríguez, Eduardo «Bali» Bucca, Matías Tombolini y Miguel Lifschitz. No estuvo Margarita Stolbizer, quien quedó enemistada con Lavagna luego del cierre de listas, en el que el economista decidió elegir a Camaño como primera candidata a diputada en vez de a ella, se corrió de la campaña y decidió ausentarse este jueves.

Los candidatos están bajo el paraguas de la veda hasta el domingo a las 21 horas, cuando se empiecen a difundir los resultados iniciales. Desde sus búnkeres de campaña reaccionarán a ellos y comenzarán a delinear sus estrategias para el test de octubre, donde todo puede definirse.

Fuente: www.infobae.com