Funcionaria de la Dirección General de Escuelas renunció a su cargo y no lo hizo de manera muy suave, considerando que antes de retirarse pegó un portazo. Es que en su carta de despedida, Valeria Rómoli, de ella se trata, no anduvo con pequeñeces a la hora de criticar la forma de conducir al Sistema Educativo por parte de las autoridades provinciales.

Se trata de la persona que ocupaba la Dirección de Educación Primaria de la provincia, quien en su escrito de renuncia escribió: “La actual gestión de la Dirección General de Escuelas no ha logrado dar el salto de calidad esperado” y agregó “sin un plan claro de trabajo que permita transformar el sistema educativo mendocino”.

“La falta de comunicación y desinterés mostrado por las autoridades de la DGE para con las acciones emprendidas por nosotros representa una traba para el desarrollo de la educación de Mendoza”, añadió Rómoli.

“La forma de gestión y trabajo interno no permiten desarrollar un trabajo articulado”, fueron otras de las fuertes palabras de la ex funcionaria.