La Primera Cámara del Crimen, integrada en esta oportunidad por los jueces Julio Cesar Bittar, Alejandro Celeste y María del Carmen Camiletti, resolvió condenar a Cristian Oro y Raul Juárez por el violento asalto a la casa de Fernando Sanz, hijo del reconocido dirigente radical Ernesto Sanz.

Ambos recibieron una pena de 7 años y 8 meses de prisión por ser considerados autores del delito “robo agravado por el empleo de arma de fuego apta para el disparo y su comisión en poblado y en banda”.

Estos sujetos son dos de los cuatro miembros de la banda que protagonizó el robo, ya que los otros malvivientes, Nahuel Castro y Javier Barroso, ya fueron condenados en abril pasado en un juicio con modalidad de abreviado a la pena de 8 años y 7 meses de prisión.

El asalto ocurrió el 7 de octubre del año pasado en la casa de Cuadro Benegas que el joven compartía con su esposa, embarazada en aquel momento, y el pequeño hijo de dos años.

Hasta ese lugar, alrededor de las 3 la madrugada, llegaron los cuatro delincuentes, rompieron las rejas de una ventana de la cocina y en segundos lograron dominar la escena. Todos estaban encapuchados y portaban armas de fuego.

Se dirigieron velozmente hasta el dormitorio donde estaba Fernando y su mujer, y en poco tiempo controlaron la situación.

Se llevaron 26 mil pesos, 5 mil dólares, un televisor, ropa, zapatillas, joyas y dos teléfonos celulares. Fue justamente uno de esos aparatos, por medio de una aplicación de rastreo, que a los efectivos de la Unidad Investigativa les permitió dar con los autores.

Silvio Barroso