Un día después de disparar dos misiles que causaron nerviosismo en Asia, Corea del Norte afirmó el viernes haber probado un nuevo tipo de arma táctica teledirigida que tuvo la intención de ser una «solemne advertencia» contra el desarrollo de armas en Corea del Sur y sus planes de efectuar maniobras militares con Estados Unidos.

El mensaje, difundido por la prensa estatal a nombre del gobernante norcoreano Kim Jong Un, estuvo dirigido a los «belicosos militares surcoreanos». Llega cuando autoridades estadounidenses y norcoreanas intentan concertar conversaciones después de que la reciente reunión en la frontera coreana entre Kim y el mandatario estadounidense Donald Trump pareciera dar impulso a las estancadas negociaciones nucleares.

Aunque Corea del Norte se refirió con rudeza a Corea del Sur, Pyongyang se abstuvo de recurrir a su discurso beligerante contra Estados Unidos que ha caracterizado sus anuncios previos, una posible señal de que está interesado en mantener viva la diplomacia con Washington.

Sin embargo, dejó claro que Corea del Norte está furiosa por la adquisición de Seúl de cazas de fabricación estadounidense y por los planes de Estados Unidos y Corea del Sur de efectuar maniobras militares que Pyongyang considera ensayos de una invasión y pruebas de la hostilidad en su contra por parte de estas naciones aliadas.

Después de presenciar el disparo de las armas, Kim dijo que son «difíciles de interceptar» debido al «planeo a baja altitud y la órbita de vuelo de cambio repentino de los misiles tácticos teledirigidos», según la agencia noticiosa Central de Corea. Según el despacho, Kim señaló que la posesión de «estos sistemas armamentistas de avanzada» es de «enorme importancia histórica» para reforzar a las fuerzas armadas y garantizar la seguridad nacional del país.

Autoridades surcoreanas dijeron el jueves que las armas que Corea del Norte disparó son un nuevo tipo de misil balístico de corto alcance y que es necesario efectuar un análisis detallado para conocer más acerca de ellos. Pero muchos expertos civiles dicen que probablemente esas armas son una versión norcoreana de Iskander, de fabricación rusa, un misil balístico de corto alcance con capacidad nuclear que lleva más de una década en el arsenal ruso.

Ese misil está diseñado para desplazarse a una altitud máxima de 40 kilómetros (25 millas) y efectuar ajustes de dirección en vuelo. Ambas capacidades aprovechan la debilidad de los sistemas de defensa con misiles de Estados Unidos y Corea del Sur ya existentes, principalmente las baterías de misiles Patriot y el sistema antimisiles THAAD. El Iskander también es más rápido de lanzar y más difícil de destruir en tierra porque tiene motor de combustible sólido. Su sistema avanzado de guía también lo hace más preciso.

Los disparos el jueves fueron las primeras pruebas conocidas de estas armas que Corea del Norte ha efectuado en más de dos meses. Cuando el gobierno norcoreano lanzó tres misiles en dirección al mar a principios de mayo, muchos expertos independientes dijeron que se parecían bastante al Iskander.

Corea del Norte también mostró regocijo con su afirmación el viernes de que la prueba «debe haber causado suficiente preocupación y angustia a algunas fuerzas que eran el blanco, como fue la intención».

El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur dijo que los misiles fueron lanzados desde una zona próxima a la localidad costera oriental de Wonsan y recorrieron unos 430 kilómetros (270 millas) y 690 kilómetros (430 millas) respectivamente hasta que cayeron en el mar frente a la costa este del país.

 

Fuente: www.clarín.com