En el cartel electrónico de seis metros de largo se suceden nombres como Apple, Royal Dutch o Alibaba acompañados por el valor de su acción, mientras 20 de las 40 terminales que pueblan el espacio parpadean los datos de Bloomberg en tiempo real. Se trata delflamante laboratorio de finanzas (FIN Lab) que inaguró la UADE en julio, único en su tipo en la Argentina, según la universidad.

El dato es que no sólo estará al servicio de su “público natural”, los estudiantes de las carreras de la facultad de Ciencias Económicas y de los posgrados de la UADE Business School, sino que también será la sede cursos extracurriculares de educación financiera destinados a la comunidad en general.

La ampliación de la oferta de cursos orientados a las finanzas personales y a la iniciación en el mercado de capitalesha ido in crescendo en los últimos años, acompañando la creciente bancarización de la población y el protagonismo indiscutible de las finanzas en la vida pública .

“Los países más desiguales en el mundo son los que no tienen educación financiera. Creo que en la Argentina, por falta de educación financiera, es muy caro ser pobre”, sentencia Claudio Zuchovicky, economista de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y graduado de la UADE, quien se sumó como asesor del FIN Lab.

“Los usuarios clave de nuestro laboratorio son los alumnos de las licenciaturas en Finanzas, Economía, Administración y de Contador Público. Pero también incluimos una materia electiva específica, ‘Educación financiera de base’, para las carreras de Marketing y Recursos Humanos, que sirve para entender cómo funciona un bono, una acción, cómo buscar información y cómo tomar decisiones financieras”, cuenta Federico Iñiguez, decano de Económicas.

Así, universidades, institutos, sociedades de bolsa, los bancos e, incluso, las empresas, incorporaron a sus agendas desde los temas básicos de las finanzas —cómo funciona el dinero, cómo se administra y cómo se puede invertir— hasta cuestiones algo más complejas de análisis técnicos de inversión o normativa contable.

En la última encuesta sobre tendencias en beneficios de Willis Towers Watson (WTW), que relevó 1.103 empresas en América latina hace dos años, el 68% de los empleados consultados aseguraron que su seguridad financiera se había convertido en un tema más importante en los últimos 2-3 años. Al mismo tiempo, el 71% estuvo de acuerdo en que los empleadores deben desempeñar un papel activo en alentar a sus empleados a administrar mejor sus finanzas personales.

“Básicamente lo que buscan son herramientas para poder manejar de una forma más eficiente sus ingresos y sus gastos cotidianos, y así programar de forma más profesional la financiación de algunos eventos a lo largo de la vida”, comenta Diego Deza, líder de Retiro Argentina, Colombia y Chile de WTW. En esta línea, las empresas implementan programas de bienestar financiero que incluyen educación y comunicación, acceso a herramientas para manejo de finanzas personales y productos de ahorro, seguros o coberturas de salud.

Las herramientas tecnológicas, por otra parte, funcionaron como un “facilitador” para que un público más joven ingresara al mercado de capitales. “Hoy 200.000 individuos invierten en la bolsa. La idea es que se incorporen más personas. Para eso, hay que dar a conocer de qué se trata: no vas a invertir en algo que no entendés”, dice José Bano, gerente de Asesores Financierdos de InvertirOnline.com. Esta sociedad de bolsa digital, nacida en 2000 y adquirida el año pasado por el Grupo Supervielle, abrió en 2007 una academia, que oferta cursos on demand para iniciarse en el mundo de las inversiones.

“Hay 16 cursos, de 8 a 10 horas cada uno, que van desde los niveles más básicos —cómo ahorrar— a los más técnicos”, cuenta Bano.

Además, organizan una Competencia Universitaria Bursátil que premia a quien consigue el mejor rendimiento de su cartera a través de un simulador de inversiones. La edición 2019 la ganó un estudiante de economía de la UDESA.

 

Fuente: www.clarín.com