A poco más de un mes de dejar su banca en el Honorable Concejo Deliberante, Gisela Caballero confesó que se va con un sabor agridulce.

A pesar de remarcar que “la política es apasionante”, señaló con fuerza que “no es fácil que los buenos proyectos se aprueben”.

La radical destacó que le costó conseguir el acompañamiento de los ediles oficialistas a sus propuestas, incluso subrayó que “aquellas que yo consideré las mejores no salieron”.

“Mis mejores proyectos se archivaron por falta de apoyo, como por ejemplo: el de la oficina de adopción municipal, el que pedía tapar el canal Alberdi y el de la reactivación del vivero, entre otros”.

La radical, que dejará su banca el próximo 22 de noviembre, manifestó al respecto que dichas iniciativas quedarán en manos de sus colegas de Cambia Mendoza, quienes “intentarán tratarlos de nuevo”.

En relación a su futuro, manifestó que volverá a su profesión de psicopedagoga, aunque aclaró que seguirá en política, en el lugar donde el equipo la necesite.

Agregó que ve con buenos ojos la actitud de muchos ciudadanos que “cada día se suman a los partidos políticos”.

“Es positivo que la gente se anime a participar. No sirve de nada criticar todo el tiempo y no involucrarse. Muchas de las cosas que nos pasan es porque le hemos dejado los espacios a individuos que nos les interesa cambiarle la vida a las personas”, aseveró.

“La política es una herramienta de trasformación social, por eso hay que animarse a militar. Pero para eso, también hay que prepararse y conocer de los temas, porque de lo contrario es vender humo”, acopló.

Fuente: www.diariomendozasur.com

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