Pasó el día D en Boca. El de Daniele De Rossi, la mega estrella mundial que llegó a Boca hace unos días para firmar un contrato por un año. Se hizo desear, pero finalmente fue presentado de manera oficial ante una multitud de periodistas. Pasó la locura y ahora resta verlo en lo verdaderamente importante: su acción adentro de la cancha con la camiseta azul y oro.

La conferencia de prensa la brindó junto al presidente Daniel Angelici, que comenzó dándole la bienvenida: «Le va a dar toda su experiencia y aporte. Ante todo, quiero agradecerle a Nico Burdisso, director deportivo, por haber traído a su amigo, abrirle las puertas. Tiene todo el mérito. Estamos muy contentos. Me emocionó el recibimiento que le dieron los hinchas», fue la introducción el mandamás. luego de un video emotivo que el volante central vio con atención y en el que muchos hinchas repetían frases que ya son costumbre en el barrio de La Boca: «¡Benvenuto, Daniele!», «¡Forza, tano!». Esas palabras generaron un rostro de felicidad en el protagonista de la tarde del lunes.

Pero lo más esperado era su palabra: si bien entiende algo de castellano, sus respuestas fueron en italiano. «Buenas tardes a todos. Nico (Burdisso) me había descrito cosas de Boca. En estos días pienso que quiero estar adentro de esta cancha, saber a fondo de lo que significa. El recibimiento en el aeropuerto fue increíble. No puedo agradecer de otra manera que haciendo mi trabajo lo más serio que pueda. Tengo que ser serio para demostrar que todos hicimos una buena elección», inició el campeón del mundo en 2006.

Las consultas sobre la novela que rodeó su llegada no tardaron en llegar. Y él se encargó de aclarar cómo fueron verdaderamente las cosas. «De vez en cuando hablamos con Nicolás. Primero le di el sí tras mi salida de Roma, pero luego le pedí pensarlo un poco más. Teniendo 36 años y cambiar todo de golpe era algo que podía asustarme. Pero este lugar me da estímulos. Y Nicolás era mi garantía: me dijo que son profesionales en Boca y yo le creo. Es mi amigo, no me hubiese traído a un lugar en el que estuviese mal», explicó De Rossi, que rápidamente destacó que el xeneize es un club que está a la altura del viejo continente: «Yo necesito gente seria, con una estructura similar a la de Europa. Y lo que yo he visto hasta acá es eso, que es un lugar apto para trabajar».

«Me lo pregunté muchas veces. Viví 20 años en un país en el que las 24 horas se vive fútbol. Podía haber elegido un lugar mucho más tranquilo para relajarme, pero solo conozco un camino: la seriedad. Y entonces elegí venir a un lugar con gente más loca por el fútbol», cerró el tema Daniele.

En cuanto a lo futbolístico no quiso ponerle fecha a su debut y, al menos públicamente, dejó el tema en manos de Gustavo Alfaro, su nuevo entrenador: «Tiene la obligación de pensar en el equipo, no en mí. Cuando vea que esté en condiciones me tirará a la cancha. Yo en estos dos meses me entrené duro, pero no es lo mismo correr solo como un loco durante dos horas a jugar al fútbol. Necesitaré días, semanas, no lo sé». Por otro lado, dejó en claro que ya conoce mucho de lo que significa vestir la camiseta de Boca. Hay una obsesión, pero no la única: » Mis objetivos son los mismos que los del equipo. Tenemos la Copa Libertadores, pero el objetivo acá es ganar todo».

El romano confesó que los primeros compañeros que se acercaron a él fueron Mauro Zárate (exLazio, el mayor rival de Roma) y Carlos Tevez (exJuventus) porque manejan el idioma italiano y eso le sirve para seguir aprendiendo español. Y profundizó un poco más el por qué del amor hacia la entidad de la Ribera: «Tuvo importancia Maradona en el momento en el que empecé a seguir a Boca. Fue en la época del 83, justo cuando yo empecé a comprender mucho de fútbol. Luego, en los 90, fue su mejor etapa. No podés no enamorarte de Diego. Por él es este amor tan fuerte por Boca, ahí nació todo».

Estaba claro que sería una jornada especial tanto para Daniele como para quienes lo esperaban. El salón Juan Dios de Filiberto de la Bombonera se llenó como nunca antes: más de 20 cámaras de televisión, periodistas del exterior (italianos, brasileros) y el acompañamiento de la familia y los amigos del futbolista, sumado a varios dirigentes como Christian Gribaudo, candidato a presidente para las elecciones de diciembre.

Tras la igualdad del domingo ante Huracán (0-0), en el debut por la Superliga, Gustavo Alfaro fue muy elogioso por lo que observó de De Rossi en las prácticas que llevaron a cabo en las últimas horas. «Es un jugador muy táctico. Armamos una línea de tres defensores, le expliqué un par de cosas de lo que queremos y las hizo a la perfección. Le expliqué cómo salir, apretar, presionar y las interpretó al instante. No va a necesitar tiempo de ensamble», fue muy optimista el entrenador xeneize de cara a las dudas que ya muchos se plantean a partir de su ignoto conocimiento del fútbol argentino: jugó 18 temporadas en Roma, un fútbol muy distinto al que experimentará, probablemente, a partir del domingo 18 de agosto: en la tercera fecha del torneo local, ante Aldosivi, en la Bombonera, está previsto que haga su debut.

Fuente: www.lanación.com