Darío Benedetto es, sin dudas, un referente de Boca. Es uno de sus goleadores y siente la camiseta como un hincha. Por eso no es de extrañarse que en la noche del miércoles, el delantero estallara de la bronca por la actuación de su equipo, en el amistoso ante Unión.

Las cámaras de la transmisión oficial captaron al Pipa, en el entretiempo, muy molesto con lo que había mostrado hasta allí Boca, en el debut de Gustavo Alfaro. En el momento que se reunió con sus compañeros en el centro del campo de juego, tiró: «No se puede jugar tan mal». ¿Fue un mensaje para el nuevo entrenador o para que reaccionaran sus compañeros?

Lo cierto es que el equipo no había mostrado hasta ese momento una buena cara. Tampoco lo hizo en el segundo tiempo y Unión terminó ganando por 2-0 en Mar del Plata. 

Benedetto ya sabe lo que es jugar con Alfaro, a quien tuvo como DT en Arsenal de Sarandí. Allí, también compartió equipo con Iván Marcone, uno de los refuerzos para este 2019. Juntos estuvieron en la mejor época del equipo que apadrinaba Julio Grondona.

Alfaro, ya frente a los micrófonos, dijo que no desespera pese a la derrota. «Sé que el rendimiento no fue el esperado, pero estoy tranquilo porque los jugadores tienen las cosas claras. Saben lo que es este club, el momento que atraviesa. Vamos a encontrar las soluciones», admitió. 

Y agregó: «Tenemos aspectos por corregir. Hay cosas que obviamente no salieron bien por el poco tiempo de trabajo que tuvimos. No queda más que analizar, estos amistosos te muestran las cosas que faltan».

Uno de esos aspectos a corregir es la conexión con los delanteros: «Nos faltó manejo de pelota en la mitad de la cancha. No le llegaba limpia a Tevez o a Benedetto. Queríamos darle la pelota rápido a ellos por adentro; Carlos tenía que retroceder demasiado para tomarla y así quedaba aislado».

El domingo, ante Aldosivi, será la segunda prueba. ¿Cambiará la cara este golpeado Boca?

 

Fuente: www.clarín.com