Diego Armando Maradona es el nuevo técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata. Este jueves en una reunión en Puerto Madero entre el abogado del Diez, Matías Morla, y el presidente del club platense, Gabriel Pellegrino, se limaron los detalles.

El domingo confían en que podrá ser la bienvenida para el pueblo tripero que lo espera con los brazos abiertos y ya revoluciona gran parte de la ciudad. El encuentro sería desde las 14 con una práctica del plantel abierta para todos los socios en el Bosque. También habría una conferencia de prensa en el hotel Grand Brizo, ubicado frente al Teatro Argentino de La Plata.

Además, quedó confirmado que será Sebastián Méndez quien acompañe a Diego en el día a día del plantel. 

El jueves fue el Día D.

“Está en un 93% cerrado”, había avisado Matías Morla sobre la chance de que Diego asuma en Gimnasia La Plata. Restaban detalles que no pondrían en riesgo el desembarco del Diez. Y hoy llegó a 100 el porcentaje. Diego Maradona abrochó su llegada al Lobo.

¿Cómo se cocinó esta posibilidad? ¿Cómo fue el camino entre la utopía y la realidad? ¿Cuál será el plan para que Diego vuelva a trabajar en el fútbol argentino?

Maradona no fue la primera opción de Gimnasia para reemplazar a Hernán Darío Ortiz. Hundido en la tabla de los promedios, el presidente del Lobo pensó primero en Eduardo Domínguez y después en Julio César Falcioni. Con ninguno pudo llegar a buen puerto. Las alternativas se fueron diluyendo y allí alguien sugirió el apellido Maradona. Lo creían imposible.

En paralelo el mundo, Diego seguía a su ritmo. El ex campeón del mundo descansa en una casa de Bella Vista. Allí se recupera mejor de lo previsto de la operación en su rodilla derecha. La semana próxima tiene pactado un encuentro con los médicos que lo trataron para determinar los pasos a seguir. Y por eso el entorno del «10» había deslizado que hasta no tener ese respaldo de los especialistas, no podría dar el OK.

Todo se precipitó cuando Diego se enteró del interés de Gimnasia. El deseo de un club argentino de contratarlo como técnico encendió el motor Maradona. Y aceleró a fondo.

Ahí empezó el tironeo. Ahí se viralizaron los rumores. Y en ese momento entraron en disputa el deseo más amateur de Maradona de estar otra vez pisando el césped de una cancha de fútbol con los negocios empresariales que siempre genera su impronta.

Otra vez es Christian Bragarnik el encargado de unir a Diego con un club. Fue el presidente de Boca, Daniel Angelici, quien hace un año había llamado a Bragarnik para avisarle que Maradona lo había llamado por teléfono para decirle que tenía ganas de volver a dirigir tras su etapa en los Emiratos Árabes Unidos.

Casualidad o no, Bragarnik un par de días más tarde recibió un llamado desde México, donde el representante sentó sus bases para luego expandirse en el fútbol argentino. Los dirigentes de Dorados de Culiacán buscaban un técnico. Y Bragarnik unió cabos.

Ahora encabezó la gestión con Gimnasia. Al mismo tiempo que Morla, abogado y amigo del Diez, veía la oportunidad como una de las tantas «bombas» a desactivar en la vida de Diego, Bragarnik convenció al presidente de Gimnasia que lo que parecía imposible era cada vez más probable.

Los sponsors se acercaron enseguida para darle cuerpo al asunto. Y, vale decirlo, en un contexto deportivo muy cuesta arriba, sin candidatos a sentarse en el banco que convencieran, con Pedro Troglio firme en Honduras, el efecto Maradona es una carta inteligente que Gimnasia puede ligar para cambiar el humor del club.

En la reunión que tuvieron el miércoles en Bella Vista, todo quedó allanado para que Diego firmara contrato con el Lobo, que está último en los promedios, a 11 puntos de Colón y Banfield, los últimos que este jueves quedaron salvados. Falta mucho, es cierto, pero el desafío es el más grande de su carrera como entrenador.

En el entorno de Diego, tanto sus hermanas como el propio Morla quieren que la prioridad sea su salud. Que se recupere al 100 por ciento y no se exija de más. Pero hay un rasgo indomable en el espíritu futbolero de Maradona que lo transforma cada vez que ve una pelota. Así ocurrió en Dorados, donde llegó a dirigir con un bastón por la molestia en sus rodillas.

Para la conformación de ese cuerpo técnico que apuntale a Maradona, surgieron varios nombres. Gabriel Batistuta es el sueño del Diez, pero más allá de que el ex goleador se muere de ganas de acompañarlo, tiene un compromiso impostergable: viajará al exterior para colocarse una prótesis en un tobillo y así terminar con un dolor que arrastra desde que dejó de jugar. Entonces, Bati le agradeció a Diego pero no estará disponible. Quizá el año próximo puedan cumplir el deseo de ambos y trabajar juntos.

El que acompañará al Diez será Sebastián Méndez. El Gallego dirigió al Cúcuta hasta mayo y llegaría con su preparador físico, Hernán Castex. También estará en el cuerpo técnico Dani López Maradona.

Mientras tanto, el fixture de la Superliga alimenta la revolución en La Plata: el próximo domingo 15 en el Bosque será el gran debut frente al último campeón, Racing. En dos semanas será River quien visite al equipo de Diego en la ciudad de las diagonales. Mientras que la última fecha será en la Bombonera y frente a Boca, nada menos.

 

Fuente: www.clarín.com