El título de Diego Schwartzman en Los Cabos -la misma ciudad que en la película «Titanes del Pacífico» de Guillermo del Toro es destruida por completo- no sólo representó el tercero para el tenis argentino en el año sino que abre un muy positivo panorama de cara a las finales de la Copa Davis. Podría decirse que todavía falta mucho tiempo para la primera experiencia del nuevo formato de la Davis que se jugará en Madrid del 18 al 24 de noviembre en una superficie dura bajo techo, pero el balance del paso por la ciudad mexicana de quienes se supone serán los singlistas titulares en la Caja Mágica, fue positiva. Y se trató, apenas, del arranque de la gira norteamericana de cemento que desembocará en Flushing Meadows, el cuarto y último Grand Slam de la temporada.

Es que tanto Schwartzman como Guido Pella, quienes tienen todas las fichas para jugar los singles de la Davis ante la negativa de Juan Martín del Potro de ser parte del equipo, tuvieron una muy buena actuación en Los Cabos y ratificaron que el cemento les viene muy bien a sus respectivos juegos. Se recuerda: más allá del título de quien desde este lunes será el 23ª del ranking mundial, el bahiense trepó hasta las semifinales. Y perdió con Schwartzman, justamente.

Hay otro punto bien importante en la posibilidad grande y concreta de que ambos lideren el equipo capitaneado por Gastón Gaudio: la relación entre ambos es excelente. Schwartzman y Pella son amigos. Muy cercanos. Lo demuestran desde hace tiempo y lo ratificaron en Los Cabos. Ambos comparten mucho en el tenis: sus equipos de trabajo tienen un trato diario ya que tanto Juan Ignacio Chela y Leonardo Olguín (los entrenadores de Schwartzman) como José Acasuso y Kevin Konfederak (los de Pella) tienen un vínculo bien cercano y hasta Martiniano Orazi (el PF del primero) y Juan Galván (el del segundo) son socios propietarios de un gimnasio que funciona en Parque Norte. Allí van los dos tenistas a hacer su preparación fìsica.

De cara a su inicio de la gira que terminará en Nueva York, Schwartzman y Pella se entrenaron juntos en las canchas de cemento del Tenis Club Argentino. ¿Más? En Los Cabos tomaron una decisión poco frecuente entre los tenistas: en lugar de ocupar habitaciones singles en el hotel, los dos decidieron compartir una…

Todo esto son buenas noticias de cara a la Davis y a lo que vendrá. Es cierto que no importará que tan amigos sean los integrantes del equipo si el nivel de juego no es el que mejor puedan imponer ambos. Pero está claro que en este rubro también hay buenas sensaciones. Pella, además de ser semifinalista en Los Cabos, venía de tener su mejor rendimiento en un Grand Slam; Schwartzman, en tanto, volvió a jugar una final después de seis meses cuando sufrió la dolorosa derrota en Buenos Aires.

Contra el estadounidense Taylor Fritz mostró su habitual cuota de temperamento y lucha (por momentos le trajo todo a su adversario hasta que lo desquició) y en el primer set levantó desde un 4-1 hasta tres set points. Pero terminó festejando y dándole al tenis argentino un nuevo título que tiene mucho de presente pero que también abre una buena expectativa de cara al futuro cercano.

 

Fuente: www.clarín.com