Se casará con la actriz norteamericana Meghan Markle.

Él es un ex chico salvaje y pelirrojo que en su juventud generó controversia al fumar marihuana y disfrazarse con el uniforme nazi en una fiesta. Ella es una actriz mulata, divorciada y nacida en el extranjero. Juntos están llevando a la monarquía británica, la más conservadora de las instituciones, a una era más moderna.

El príncipe Harry, nieto de la reina Isabel II y quinto en la línea de sucesión al trono, se comprometió ayer con su novia norteamericana, Meghan Markle, según informó ayer en un comunicado el Palacio de Buckingham.

Contra viento y marea, esta pareja, que recibió duras críticas en sus inicios, se unirá oficialmente en la próxima primavera inglesa. Con ribetes de una historia de amor salida de la pantalla chica, la actriz dará el sí y enfrentará a quienes la criticaron por ser mulata, divorciada y católica. Luego del anuncio, el príncipe y su novia posaron para los fotógrafos en un jardín del Palacio de Kensington, residencia del hermano mayor de Harry, Guillermo, y su mujer, Kate Middleton.

Harry, de 33 años, dijo a los periodistas que estaba “encantado” de estar comprometido con Markle, de 36 años, que mostró su anillo de compromiso. Cuando le preguntaron cuándo supo que se quería casar con ella, el príncipe respondió: “Cuando nos conocimos”.

El lugar de la sesión de fotos fue elegido especialmente: Harry y su difunta madre, Diana de Gales, pasaron mucho tiempo allí cuando el príncipe era pequeño. En el anillo de diamantes que Markle mostró a los medios hay piedras preciosas que pertenecieron a Diana. El diamante grande que tiene en el centro es de Botswana, informó el Palacio de Kensington. Al parecer, el anillo fue diseñado por el mismo Harry, que apoya en Botswana un proyecto de ayuda para chicos con VIH y chicos huérfanos por el sida. El príncipe dijo que incluir los diamantes de su madre en el anillo fue una manera de asegurarse de que ella estuviera con ellos “en este loco viaje juntos”.

“Al no haber podido conocer a su madre, es muy importante para mí saber que ella es parte de esto con nosotros”, dijo la actriz a la BBC, en la primera entrevista televisada de la pareja desde que anunciaron su compromiso. Diana, que murió en un accidente automovilístico en 1997, habría estado “en la luna, saltando de felicidad” por su casamiento con Markle, señaló Harry.

La pareja contó que los presentó una amiga en común en julio de 2016. Harry reconoció que no había escuchado nada sobre Markle ni había visto la serie Suits, en la que actuaba Markle. “Fue una agradable sorpresa verla cuando entré a ese salón”, dijo.

Harry pidió la mano a su novia en noviembre, durante una cena juntos en su casa, en el terreno del Palacio de Kensington, e incluso se arrodilló para hacerlo. Ella aceptó de inmediato, contó la pareja en la entrevista con la BBC emitida ayer. “Fue una sorpresa maravillosa”, contó. “Fue tan dulce y natural, y muy romántico”, añadió.

El príncipe habló primero con su abuela paterna, la reina Isabel II, y con los miembros más cercanos de su familia. La boda fue anunciada por el padre de Harry, el príncipe Carlos, que dijo que la pareja se había comprometido en Londres más temprano este mes.

En su momento la pareja fue muy criticada por parte de la prensa y de la opinión pública en Inglaterra debido a las raíces negras de Meghan y por ser divorciada. Tanto desde el Palacio de Buckingham como el joven hicieron sendos comunicados para repudiar esas opiniones maliciosas. Markle será la primera mulata en integrar la casa real británica. Además, será la segunda divorciada norteamericana después de Wallis Simpson, la esposa de Eduardo VII, el tío-bisabuelo de Henry que abdicó en 1936 tras sólo diez meses en el trono.

Lo que en otra época era polémico en esta puede ayudar. “Demostrará que Harry es un hombre profundamente moderno y no una criatura extraña venida de otro planeta, como se percibe a veces a los miembros de la casa real”, dijo Penny Junor, biógrafa del príncipe.

 

Fuente: www.lanacion.com.ar/el-mundo

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