El nuevo Gobierno español del socialista Pedro Sánchez descartó de plano incluir el derecho de autodeterminación en el diálogo que pretende reabrir con el Ejecutivo independentista de Cataluña tras meses de crisis en la región. 

El derecho de autodeterminación está “absolutamente fuera” de la agenda, respondió la nueva portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, en su primera rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros que asumieron ayer sus cargos.

La pregunta a la también ministra de Educación llegó después de diversos anuncios que reflejan la disposición a un acercamiento entre Madrid y Barcelona aprovechando el cambio en el Gobierno de España y en el regional de Cataluña. 

Celaá anunció que el Ejecutivo de Sánchez buscará ante todo la “normalización” de la situación y en ese marco adelantó el levantamiento de controles financieros del Estado a los pagos del Gobierno de Cataluña, una medida tomada por su antecesor para tratar de evitar desvíos de dinero público al proceso independentista catalán. 

“Lo que hemos hecho hoy es dar instrucciones a los bancos para que atiendan las órdenes del Gobierno catalán para atender a sus gastos sin la necesidad de la supervisión del Gobierno de España, como hasta ahora se venía haciendo”, explicó Celaá.

La funcionaria calificó a la decisión como un “gesto de normalización política” inspirado por “la confianza de que funcionará bien”.

Tanto la portavoz como otros miembros del nuevo gabinete insistieron en la necesidad de una reunión próxima entre Sánchez y el nuevo presidente catalán, Joaquim Torra, citó la agencia de noticias DPA.

“Venimos a normalizar, y por tanto, Constitución en una mano y diálogo en otra”, dijo hoy Celaà. 
Pedro Sánchez llegó al Gobierno la semana pasada gracias a una moción de censura contra el conservador Mariano Rajoy que sumó el apoyo de partidos de izquierda y nacionalistas. 

Los independentistas catalanes recibieron el relevo en Madrid como la expectativa de recuperar el diálogo con el Gobierno central, aunque mostraron cautela. 

El sábado último, Cataluña recuperó el control de las instituciones con la toma de posesión de los nuevos consejeros, siete meses después de que el anterior Ejecutivo fuera suspendido tras la declaración de independencia que fue considerada ilegal por la justicia y rechazada por Madrid.

 

Fuente: La Prensa