El bloque de Cambiemos no impulsará ninguna impugnación hasta que no haya un pedido oficial de desafuero por parte de un juez; el rol clave de Pichetto.

El desafuero de Julio De Vido aceleró los tiempos políticos en el Senado, en donde ya se barajan los posibles escenarios que podrían plantearse con la situación judicial de Cristina Kirchner y la posibilidad de cerrarle el camino a la asunción, el próximo 10 de diciembre, de la banca que ganó por la minoría de la provincia de Buenos Aires.

Por el momento, la única certeza que impera en el oficialismo será esperar a que el primer paso lo dé la Justicia. Sólo en el caso de que un juez reclame el desafuero de la ex jefa del Estado, el tema comenzará a discutirse.

“El punto de partida debería ser el pedido de un juez, pero aún en ese caso habría que discutirlo, analizar la oportunidad política para hacerlo”, reflexionó un senador de Cambiemos ante la consulta de LA NACION.

La clave para que Cristina Kirchner asuma o no la banca la tiene el bloque del PJ-FPV, que es mayoría en la Cámara alta. Sin sus votos, o por lo menos de una buen parte de sus integrantes, sería imposible alcanzar los votos que se necesitarían para impedirle asumir la banca o quitarle la inmunidad de arresto que, como senadora electa, protege a la ex presidenta.

Todo indica que, a diferencia de lo que ocurrió en la Cámara baja, el PJ en el Senado cerraría filas y rechazaría cualquier embestida judicial contra un legislador. Esta postura se mantendría a pesar del duro enfrentamiento político que el líder de la mayoría opositora del Senado, Miguel Pichetto (Río Negro), mantiene con Cristina Kirchner.

En ese sentido, todavía está fresca la reacción del peronismo ante la impugnación a la candidatura de Carlos Menem que aprobó a principios de agosto la Cámara Nacional Electoral. El propio Pichetto se puso al frente, junto al gobernador de La Rioja, Sergio Casas, y el presidente del PJ de esa provincia, Luis Beder Herrera, de la defensa política del ex presidente. Aquella movida concluyó con éxito en los estrados judiciales que, expresión de la Corte Suprema mediante, terminó por revertir la decisión que habían adoptado los camaristas Alberto Dalla Vía y Santiago Corcuera.

“No hay sentencia firme hasta que el fallo esté confirmado por la Corte”, es la teoría que sostuvo Pichetto en aquella oportunidad para cuestionar el fallo de la Cámara Nacional Electoral y que, por el momento, mantendría ante una eventual embestida contra la ex presidenta. “Mi pelea con la Señora es política, no personal”, repite el rionegrino ante quienes lo incitan a atacar a Cristina Kirchner por el que, consideran es su costado más débil: el frente judicial.

De todas maneras, no hay que perder de vista la reunión que hoy mantendrán los gobernadores del PJ. Si bien el encuentro fue citado para fijar posición ante la convocatoria del Gobierno a una mesa multisectorial, no se descarta que el futuro de la ex presidenta se convierta en eje de debate.

En este contexto, la Comisión de Asuntos Constitucionales se presenta como el primer escenario en el que la situación de Cristina Kirchner podría discutirse en la Cámara alta.

Esa comisión tiene a su cargo aprobar los diplomas de los senadores electos que, una vez concluido el escrutinio definitivo de los comicios del último domingo, la justicia electoral de cada provincia remitirá al Senado.

Según anticipó la diputada electa Graciela Ocaña (Cambiemos), el diploma de Cristina Kirchner podría ser impugnado con la intención de impedirle jurar su escaño a la ex presidenta.

“Es probable que no asuma como senadora”, aventuró Ocaña, que entre su trayectoria se cuenta un paso como funcionaria kirchnerista.

Sin embargo, el panorama se presenta complicado para que pueda prosperar alguna medida contra la ex presidenta. Asuntos Constitucionales está presidida por Marcelo Fuentes (FPV-Neuquén), un kirchnerista de paladar negro. Además, el PJ tiene mayoría en esa comisión.

 

Fuente: www.lanacion.com.ar

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