Colegio tomado!”, gritó un joven que cruzó casi corriendo el hall del Carlos Pellegrini. Como en al menos once escuelas en la ciudad (las asambleas continúan en muchos casos), esta tarde los alumnos, encabezados por su centro de estudiantes, decidieron tomar el colegio en apoyo al proyecto de legalización del aborto que tratará pasado mañana la Cámara de Diputados. Apenas terminó la asamblea que definió la toma, decenas de jóvenes comenzaron a mover bancos, organizarse en sus respectivas comisiones (limpieza, comida, seguridad) y hasta decorar con pañuelos verdes los bustos de Sarmiento y Carlos Pellegrini.

Desde el Ministerio de Educación informaron que hasta el momento hay nueve escuelas tomadas (porque no contabilizan al Pellegrini y el Nacional Buenos Aires, que dependen de la UBA) y once que votaron en contra de la toma. Según explicaron, se suman a la medida: la Escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia, la Escuela de Cerámica N° 1, la Escuela Normal Superior N°1, la Escuela Normal Superior Numero 6, el Instituto De Enseñanza Superior en Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández”, el colegio Mariano Moreno, la escuela Rodolfo Walsh, la Escuela Osvaldo Pugliese y la escuela Julio Cortázar.

“Que vayan a la marcha del Congreso”

“Si quieren manifestarse que vayan con autorización de sus padres a la marcha del Congreso”, expresó esta mañana la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña. También criticó a la Justicia, que en abril pasado suspendió el protocolo de actuación para tomas, que proponía que la principal autoridad de la escuela debería dar intervención al Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, al SAME y citar de manera inmediata a los padres o tutores de los alumnos para que los retiren del establecimiento.

“Es un disparate. No estamos de acuerdo”, insistió Acuña, al fustigar las tomas. Y añadió: “Cualquier cosa que corte el derecho a la educación está mal. Es un disparate que haya una Justicia que no permite tener un procedimiento para actuar”.

La convocatoria a las tomas fue realizada por la Federación Universitaria de Buenos Aires (Fuba), la Coordinadora de Estudiantes Terciarios (CET), la Federación de la Universidad Nacional de las Artes (FUNA) y la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB), que llamaron a una “gran huelga estudiantil”. Sumado al pedido de que se impulse y apruebe la ley de aborto seguro legal y gratuito, los estudiantes reclaman la implementación de la educación sexual integral en las escuelas.

El protocolo fue una respuesta a la pulseada del año anterior, cuando 29 colegios porteños se mantuvieron en paro durante septiembre en rechazo de la reforma del secundario, que incluye implementar prácticas educativas en 5º año en empresas privadas, ONG y organismos estatales desde este año. En ese entonces, desde el ministerio de Educación dijeron que las tomas eran “absolutamente políticas” y apoyadas por legisladores del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), del kirchnerismo y de sectores vinculados al gremio docente UTE-Ctera.

En esta ocasión, convocaron a las tomas la Federación Universitaria de Buenos Aires (Fuba), la Coordinadora de Estudiantes Terciarios (CET), la Federación de la Universidad Nacional de las Artes (FUNA) y la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB). En un comunicado que emitieron en conjunto, llamaron a una gran huelga estudiantil: “No queremos vivir en un país en el que las ricas abortan de manera segura mientras las pobres mueren por no contar con los recursos para pagar una clínica privada”, decía la convocatoria, que instó a “ponerse de pie en una huelga en los lugares de estudio hasta la aprobación del proyecto de la Campaña”.

Pedido por la educación

Sumado al pedido de que se impulse y apruebe la ley de aborto seguro legal y gratuito, los alumnos consultados en varios colegios reclamaron la implementación de la educación sexual integral en las escuelas.

“Quizás nosotres en la toma tenemos más acceso a la información, pero sabemos y conocemos la realidad de muches compañeres que terminan tejiendo preservativos de lana, como nos contaba una compañera de Villa Lugano, porque no tienen acceso a educación sexual integral”, dijo Gonzalo Cardone Serrano, de 17 años, presidente del centro de estudiantes del Pellegrini. La denominación terminada en “e” busca ser una opción neutral que no discrimina sexos.

En esa institución, los alumnos preveían un “martes verde”: una jornada de concientización sobre el aborto y participar de la vigilia que se hará en el Congreso desde la medianoche del martes (a ello acudirán solo las alumnas mujeres, ya que los varones quedarán custodiando la toma en el colegio).

Para Julia Segre Maturano, de 16 años y vocal del centro de estudiantes del Pellegrini, en una instancia en que los votos están muy justos en el Congreso, la votación va a depender en gran parte de cómo se exprese la sociedad. Y agregó: “Hay mucha presión para que los diputados voten en contra, y es nuestro lugar hacer lo que nosotros podemos”.

“Necesitamos una ley de educación sexual científica y laica que no se amolde a cada colegio y se aplique por igual en todas las escuelas secundarias del país, porque en un colegio católico te dicen que el sexo es amor romántico y solo sirve para procrear: se desinforma mucho a la gente”, afirmó Zoe, de 17 años, y estudiante del Normal 6, tomado desde hoy.

La toma se resolvió a partir de las 18 horas y en diálogo con la rectora, para no perjudicar al resto de la escuela. “Siempre intentamos dejar todo en condiciones óptimas porque necesitamos luchar, no arruinar lo que ya tenemos construido”, dijo la alumna.

“Tratamos de mantener vínculos respetuosos”, explicó Lidia Roccella, rectora de la escuela. Y explicó que los alumnos votaron con sobre cerrado y que acordaron que la toma de la educación media no iba a perjudicar al resto de alumnos de primaria y jardín que acuden al establecimiento. Roccella admitió que preferiría ver a sus alumnos en el aula, pero confía que al igual que en las tomas del año pasado, no habrá ningún tipo de desborde.

“Reclamamos educación sexual para no llegar al punto de estar embarazada sin realmente quererlo y tener que abortar”, explicó Marina, de 17 años y alumna del Normal 7, que hoy decidió hacer jornadas de pernocte en el colegio del miércoles al jueves y marcha al congreso. Y agregó : “Yo en lo personal no estoy a favor del aborto, pero sí a favor de la legalización, porque es algo que pasa y no lo puedo negar”. En el normal 7 la semana pasada los alumnos habían votado si asistían como institución a la marcha provida o a la de la legalización del miércoles. Ganó esta última.

“Queremos la aplicación de la ESI”, dijo Luna, de 16 años y alumna del Mariano Acosta, en referencia a la Educación Sexual Integral. En su colegio, hoy a la tarde analizaban realizar un pernocte del martes al miércoles, pero con la condición de que se sumaran otros quince colegios a la iniciativa. La joven también se quejó de que en la farmacia cercana a su colegio no venden las llamadas “pastillas del día después” a menores de 18 años.

Toma al aire libre

A las dos de la tarde, una multitud de alumnos del Nacional Buenos Aires realizaba su asamblea al aire libre, sobre la calle Bolívar. El colegio permaneció cerrado hoy por no tener agua. Los alumnos denunciaron que se trató de una maniobra del rector para impedir la toma. .

Las expositoras, en su mayoría mujeres, se dirigían a sus compañeros a los gritos. “A los derechos no se los espera sentados, se los conquista, se los arranca”, afirmó una alumna, que fue aplaudida por sus compañeros.

“Creo que el aborto legal seguro y gratuito es un derecho que nos deben hace mucho tiempo, una deuda con la democracia”, opinóó Francisca Lavieri, una alumna de quinto año que estaba presente en la asamblea.

 

Fuente La Nación