Decenas de enfermos debieron ser sacados en camillas o acostados en colchones para ser atendidos en el asfalto luego de ser evacuados por un incendio desatado en un hospital de Río de Janeiro, que provocó la muerte de al menos 11 personas.

El incendio de grandes proporciones tomó el Hospital Badim, en la zona norte de Río, muy cerca del estadio Maracaná, aparentemente provocado por un cortocircuito en un generador. De dentro del edificio, tras una profunda requisa, miembros de la Defensa Civil y del Cuerpo de Bomberos de Río retiraron 10 cuerpos sin vida durante la madrugada.

Hasta las 7 de la mañana, los bomberos seguían buscando personas desaparecidas, sean pacientes o empleados del hospital, que registraba más de 100 internados en el ala del edificio en la que se desató el incendio, que comenzó cerca de las 10 de la noche.

Varios cuerpos sin identificar fueron retirados en bolsas. Antes, pacientes que pudieron ser rescatados fueron transferidos a otros sanatorios.

Del rescate de enfermos participaron, además del personal de la clínica, vecinos del edificio que alberga el hospital siniestrado, que ayudaron a llevar a los pacientes a la calzada y hasta un jardín de infantes vecino.

“Desde el primer momento la prioridad total fue socorrer a los pacientes y funcionarios y salvar vidas. Más de 100 médicos fueron movilizados para asistir a los pacientes”, dijo en una nota la dirección del hospital, que también distribuyó parte de su personal a otros centros de salud para asistir a los pacientes que eran transferidos.

 

Fuente: www.clarín.com