Se impuso en tres sets al portugués Sousa y pasó a octavos de final en Suiza. En Viena perdieron Querrey y Anderson, que compiten con él para entrar.

“No pienso en el Masters; quiero seguir ganando”. Como un mantra, Juan Martín Del Potro repite y se repite esa frase. Pero la expectativa es inevitable. El tandilense, que debutó con victoria en el ATP 500 de Basilea, llega con el título de Estocolmo -y sus valiosos puntos- en el bolsillo de cara a la clasificación al torneo que reúne a los ocho mejores tenistas en Londres.

Y en el primer set ante el portugués Joao Sousa (60° del ranking) ratificó su muy buen andar. Después, dejó dudas en el segundo y volvió a ser contundente en el tercero, para llevarse el partido por 6-1, 4-6 y 6-1. En la próxima ronda lo espera el francés Julien Benneteau (93°), que superó a su par estadounidense, Donald Young (58°), por 6-4 y 6-2.

Con gran determinación, su saque y su derecha funcionando a pleno y su revés a dos manos en la misma sintonía, Delpo se quedó con los primeros cuatro games. Sousa apenas consiguió frenar la sangría en el quinto juego, pero cuando tuvo que servir en el séptimo para seguir en el set volvió a prevalecer la potencia del argentino. Una devolución profunda de revés fue demasiado para Sousa, que estrelló su revés en la red y marchó a la silla con el 6-1 clavado en el marcador.

Pero a pesar del contundente arranque del argentino, en el segundo set no pudo continuar con el ritmo arrollador, se “durmió”, y el parcial fue como una resurrección para Sousa, que quebró el saque de Delpo cuando iban 4-4 y luego defendió su saque para llevarse el set por 6-4.

Rápido de reflejos para no caer en un bajón en el choque, el tandilense volvió a quebrar el saque de su rival en la primera oportunidad con la que contó. El 2 a 0 parcial fue fruto de un derechazo paralelo que Sousa, forzado, devolvió a la red. A pesar del prometedor arranque en el definitorio, el portugués casi emparda el quiebre en el punto siguiente. Con el saque del argentino 30-40 se la jugó con un drop mal ejecutado, que terminó en la red.

Ese fue el último atisbo de esperanzas para el rival del argentino: el ritmo del choque hizo recordar al primer set. El segundo quiebre para el 5-1 llegó tras una pelota corta a la que Sousa se esforzó por impactar llegando a la red, pero que se le fue larga. Para finalizar el match, la Torre de Tandil apeló a dos de sus mejores armas, que no le fallaron. Sacó abierto para forzar la devolución, le devolvieron como pudieron y lo terminó con un derechazo, sin oportunidades para su rival.

El único antecedente de ambos jugadores había tenido un desarrollo similar en cuanto al reparto de sets. En los Juegos Olímpicos de Río 2016, el argentino se impuso 6-3, 1-6 y 6-3 en su segundo partido, tras haber consumado el mayor golpe en la primera ronda: había derrotado al (entonces) número uno del mundo, Novak Djokovic.

Además de su reciente bicampeonato en Estocolmo, el argentino sumó dos buenas noticias ayer con las eliminaciones de Sam Querrey y Kevin Anderson, dos que le compiten por ir a Londres, en Viena. Justamente, en ese torneo se presentó este miércoles el argentino Diego Schwartzman, quien venció al italiano Fabio Fognini y enfrentará en octavos al español Pablo Carreño Busta, verdugo ayer de Guido Pella.

El Peque sacó distancia rápidamente y se llevó el primer set por un contundente 6-1. Aunque Fognini se recuperó, al ganar por 6-2 el segundo e igualar así el partido, en el definitivo Schwartzman no le dio opciones y con un 6-2 selló su triunfo en 1 hora y 26 minutos.

 

Fuente: www.clarin.com/deportes

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