Las debilidades y fortalezas que refleja la imagen de un candidato juegan un rol clave en las campañas electorales, cada vez más digitadas por los asesores estrellas que contratan las distintas fuerzas políticas. En diálogo con Clarín dos especialistas en opinión pública y comunicación analizaron los desafíos que las principales fórmulas tienen por delante.

Frente de Todos

Cristina Kirchner

“¿Qué quieren? ¿Que me levante? Ah, bueno. Yo quería hacerlo onda living, una cosa más descontracturada, no tan ‘uy, ahí habla y ahí va a volver a gritar, y el dedito y el pelito’. No. Más tranqui, más tranqui…”.

Esas fueron las primeras palabras de Cristina Kirchner en la presentación pública de la fórmula con Alberto Fernández, el 25 de Mayo en Merlo, después de que la militancia le pidiera a los gritos que se parara del sillón dispuesto sobre el escenario para verla mejor.

“Cristina tiene muy en claro lo que irrita de ella: sus tonos de voz, cómo señala con el dedo, cómo se toca el pelo. Sabe que transmite una imagen de autoritarismo. Los asesores aconsejamos hacer de la debilidad una fortaleza. Ese día ella lo hizo al reírse del tema y exponerlo» opina Daniela Aruj, consultora política especialista en imagen y coaching.

Por eso también, señala Aruj, Cristina está en modo soft. «Trata de mantenerse corrida del centro de la campaña, con un tono y una forma muy cuidada. La presentación de su libro es una buena forma de hacer campaña por una tangente, aunque cada tanto algo se le escapa. Lo del hada virginal que dijo sobre María Eugenia Vidal, por ejemplo, fue un error porque le jugó más a favor a Vidal. Cuanto más se preserve es mejor para ella», agrega. 

Para Ricardo Rouvier, titular de Rouvier & Asociados, «el caudal de votos que mantiene y la unificación del peronismo que logró detrás de su figura son las principales fortalezas» de la ex mandataria, mientras que su punto flaco, es «la situación judicial en la que está envuelta, con una decena de ex funcionarios suyos procesados».

Alberto Fernández

“Cristina piensa que soy muy conciliador, y es cierto. Pero cuando es necesario sé poner las cosas en su lugar”, asegura, mirando a cámara, Alberto Fernández, único protagonista del primer spot difundido por el Frente de Todos.

«La debilidad de Alberto es que no es un jefe político, por eso todavía tiene una tarea de posicionamiento y reconocimiento por delante», apunta Rouvier y remarca como positivo del ex funcionario sus «formas moderadas, su figura más volcada hacia el centro y abierta al diálogo». 

“Le falta ponerse el saco de candidato. Su principal problema es la sombra que pesa sobre él de que es un títere de Cristina Kirchner. Y pelear contra eso es una batalla muy difícil porque la realidad es que la gran mayoría lo va a votar más por Cristina que por él”, coincide Aruj.

En ese sentido, recomienda: “Tendría que dejar de intentar imponerse como líder -porque aparte tiene un tono de voz aflautado que lo eleva y lo hace parecer enojado- y enfocarse en complementar a Cristina con lo que se espera de él: ese costado más dialoguista que ayuda a seducir al votante del medio todavía indeciso”.

Juntos por el Cambio

Mauricio Macri

«La fortaleza de Macri es que hay un conglomerado fijo que ronda el 30 % dispuesto a votarlo a pesar de la situación económica. Pero ese número no le alcanza. Por eso, su principal dificultad es cosechar nuevos votos en esta situación recesiva. Tiene que encarar un trabajo especial de comunicación y persuasión», considera Rouvier.

Según el especialista en opinión pública, el problema del Gobierno y el Presidente es que al no haber podido contener la economía es visto como «ineficaz».

«Había generado esperanza de cambio y renovarla después de cuatro años de gestión no es fácil. A favor también tiene un factor externo, que es el fuerte rechazo a la figura de Cristina Kirchner», señala Rouvier.

Para Aruj, el mayor desafio de Macri es “recuperar al desencantado”. «No alcanza con mostrar obras, tiene que volver a enamorar, recuperar el mensaje de que un país diferente es posible y mostrar cuál es la idea», considera, y agrega: «La oratoria no es su fuerte, pero ese no es un problema si es creíble. Por eso debería enfocarse en un mensaje simple pero sentido. Hablar de las cosas que le importan a la gente».

El liderazgo de Macri es otro punto de análisis. «Su liderazgo es fluctuante. Suele retomar las riendas para las campañas, donde empieza incluso a utilizar un volumen de voz más fuerte, o frases como “estoy caliente” que son poco habituales en su estilo. Es natural que lo haga en medio de la remontada que está necesitando”, analiza Aruj.

Miguel Angel Pichetto

Tanto Aruj como Rouvier coinciden en que Miguel Angel Pichetto no le trae votos al oficialismo, pero sí le aporta a la fórmula desde lo político.

«Pichetto retoma el diálogo con un votante Pro puro, más conservador, que Cambiemos tenía relegado. Tiene la capacidad de hablar de temas innombrables o políticamente incorrectos. No tiene problema en abordarlos, lo hace con naturalidad y eso gusta”, considera Aruj. 

«Más allá de la gobernabilidad -en caso de que vuelvan a ganar- lo positivo de Pichetto es que neutraliza votos del kirchnerismo«, agrega Rouvier.

Pichetto fue trending topic en Twitter el día que apareció en una recorrida junto a Horacio Rodríguez Larreta con la típica campera inflada que usan muchos funcionarios de Cambiemos. “Su estilo, tan formal, está en proceso de adaptación. Lo están aggiornando para que tenga una imagen más descontracturada y canchera como la del Pro”, remarca Aruj.

Consenso Federal

Roberto Lavagna

«Lavagna tiene a favor su prestigio internacional y su condición de economista con experiencia. En contra, yo creo, están los errores políticos: creer que con su nombre solo alcanza, lo que le dejó es una pose de soberbia», plantea Ricardo Rouvier.

“La edad, que había sido señalada como una debilidad antes que se lanzara, yo creo que era una fortaleza porque varios gobernadores barajaban la posibilidad de ser su vice, esperaban un gobierno de transición. Pero Lavagna, empezó a discriminar con el dedo como si fuera un patovica en la puerta del boliche y no logró el consenso que proclamaba su espacio”, asegura Aruj y sigue: “Igualmente logró quedar al mando de un espacio pero como líder que no es líder. Armó una imagen de Mesías que en la política real no funciona”.

Para la especialista, Lavagna «tiene que trabajar la empatía, dejar de hablar de la economía macro, los indices los inversores o el FMI y llegarle a la gente común, hablar del precio de la carne, de lo chiquito».

Juan Manuel Urtubey

«Juan Manuel Urtubey tiene a favor su juventud y experiencia, aunque como gobernador de Salta tiene una imagen conservadora que no lo ayuda. Tiene que encontrar algo único para mostrar, un sello propio para diferenciarse de otros mandatarios jóvenes y posicionarse. Si no tenés un sello propio no te diferencian y si no te diferencian no te votan», plantea Aruj.

«A Urtubey le falta fuerza como candidato y terminar de hacerse conocido», coincide Rouvier.

 

Fuente: www.clarín.com