El primer Superclásico de la trilogía se esfumó en Núñez sin emociones grandes pero con conclusiones claras que quedaron en la cabeza de Gustavo Alfaro, quien tuvo su estreno en el partido más grande del fútbol argentino como DT de Boca. ¿Cuáles fueron los puntos claves para el DT?

1- La estrategia funcionó

Gustos al margen, lo que diseñó Alfaro salió casi a la perfección y el partido se jugó como quería él y no como pretendía Gallardo. El DT planificó y el plantel ejecutó un plan para evitar que River lo dañara y después de 94 minutos, Andrada apenas si tuvo que esforzarse ante un disparo débil de Santos Borré. Algo más: después de siete clásicos consecutivos, Boca pudo terminar con el arco en cero contra River. El ciclo está marcado por esa estadística: en 23 de los 37 encuentros que lleva Alfaro como DT, a su equipo no le convirtieron.

2- No salió herido del Monumental

Alfaro reconoció que este primer clásico iba a tener un componente emocional para un plantel que todavía está en formación, que en su mayoría no tiene cicatrices de la final de Madrid pero que iba a sentir un golpe de cara a las semifinales si salía herido. Lo evitó y pateó la discusión para octubre, en donde realmente se evaluará el ciclo para bien o para mal de acuerdo a lo que suceda en la Copa Libertadores. «Para nosotros fue muy importante el partido que jugamos porque era una manera de medirnos. Lo que tenemos, lo que no y lo que debemos mejorar para lo que se viene en semifinales de Libertadores», describió el DT.

3- Resistió sin sus mejores atacantes

El DT entendió que sin Zárate, Ábila y Salvio, todos lesionados en la previa al clásico, iba a ser difícil dañar a River en su campo. De hecho, en el campo de juego el futbolista con más goles de su ciclo era Lisandro López (4 tantos). La función de Soldano (fue el jugador que más kilómetros recorrió de los 22 que saltaron a la cancha) y de Hurtado fue primero la del desgaste y la marca antes que la del ataque. Solo con el ADN de los tres puntas que faltaron, el equipo tendrá una vocación más ofensiva para los próximos duelos más allá del esquema que se utilice.

4- Una decisión de riesgo con Tevez

La decisión de Alfaro de dejar al Apache en el banco de suplentes contra River fue la de mayor riesgo desde que asumió en el club. Hasta acá, el DT había elogiado la importancia de Carlitos en el vestuario y resaltado su liderazgo. Pero entendió que no era una pieza apropiada para el esquema que diseñó y asumió el costo del rostro que mostró el capitán antes, durante y después del clásico. Ahora deberá tener el pulso justo para manejar el ego dañado de un futbolista que está en el cierre de su carrera y que se imaginaba titular en el Monumental. Esta decisión puede tener consecuencias internas para lo que se viene, pero en Núñez Alfaro mostró que está decidido a tomar decisiones fuertes en función de lo mejor para Boca. «Contra Paranaense y en Quito no puse a Carlos y no se dijo nada; lo importante acá es que estamos todos detrás de la causa Boca».

5- Al límite constante

Entre los puntos negativos que arrojó el 0 a 0 estuvo el lugar de la cancha en el que Boca se defendió. Eso no estaba en los planes del técnico y la preocupación pasó además por el método constante de corte. El equipo terminó con siete amonestados y eso en una semifinal de Copa puede ser letal. También observó que el desgaste físico de no tener nunca la pelota le juega en contra a un Boca que desde su constitución no tiene piezas con dinámica y que River, pese a tener un día menos de descanso, por momentos lo superó desde ese aspecto. De Rossi, Fabra (en el final tuvo una distracción que pudo costarle caro) y Bebelo Reynoso en su ingreso evidenciaron que tienen una marcha menos con respecto al rival.

6- ¿Será más ofensivo en la Copa?

El DT entendió que para este clásico debía planificar esa estrategia ante River. Pero la incógnita es si podrá hacer algo muy distinto para el cruce de la Copa Libertadores. ¿Cómo transformará este planteo en algo más ofensivo para dañar a su rival? ¿Puede adaptar esa idea cuando sea local sin exponerse? Ante Athletico Paranaense y Liga de Quito, en la altura, diagramó partidos de asfixia por tramos para su rival. Ganó ambos y en ninguno le marcaron, pero River supone una exigencia mayor. ¿Alcanza con destruir al planteo de Gallardo? ¿Está preparado Boca para hacer algo muy distinto? Son las dudas que merodearon en la cabeza del DT. En octubre estarán las respuestas.

 

Fuente: www.clarín.com